Hace pocas semanas, la premier mejicana, Claudia Sheinbaum, decía que no se podía declarar la guerra a los narcotraficantes porque además de ser contrario a la Ley, «es fascismo«. Tachaba de fascistas a los que proponían «declarar la guerra contra el narco«, en alusión a Washington, asegurando que en México no era una opción “porque está fuera del marco de la ley” y también porque equivaldría a dar un “permiso para matar sin ningún juicio. Y eso en México muy poquitos están de acuerdo” ya que eso sería “ir hacia el fascismo«.
No obstante, tras la operación para lograr la detención de ‘El Mencho’ –que acabó con la muerte del capo—reconoció que el «personal militar fue atacado, por lo que en defensa de su integridad repelieron la agresión, resultando cuatro integrantes del grupo delictivo «CJNG» fallecidos en el lugar y tres heridos de gravedad, quienes perdieron la vida durante su traslado vía aérea a la Ciudad de México«. Entre ellos se encontraba el líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) que ahora tiene a varios Estados patas arriba. Lo cierto es que aunque las autoridades mexicanas aseguraban que no tenía noticias de su paradero, la recompensa de 15M$ ofrecida por el Departamento de Estado de los EEUU y la llegada de un grupo de soldados estadounidenses hace un par de semanas para ayudar al ejército mejicano en su búsqueda, acabó dando sus frutos.
La postura de Sheinbaum contrasta con la de Bukele que tiene las cosas mucho más claras y defiende que la solución a la violencia es «la fuerza del Estado”. Lo hizo respondiendo a una pregunta sobre si la solución a la violencia no estaría más en invertir en educación. Respondió señalando que «si un país invierte en educación y en oportunidades, esos niños no se convertirán en criminales. O por lo menos en su gran mayoría no lo harán. Pero eso se lo hubiera dicho al Gobierno de hace 20 años, porque estos criminales no tienen 4 años”. Cuando los criminales “ya se graduaron en la Universidad del crimen. Ya violaron, ya mataron, ya cortaron cabezas, ya le cortaron las manos a la abuelita… Ya no es de mandarlos a la escuela. Ya no es de darles una oportunidad. La única forma de solucionar un problema que ya existe de inseguridad es con fuerza, con la fuerza del Estado … Todo Estado es más fuerte que los grupos criminales presentes en su territorio. No hay un Estado que no pueda contra los criminales … Si un Estado no vence a la criminalidad, es porque es cómplice«.
La reflexión de Bukele me hace pensar en España donde vemos como se emplea la ley del embudo: para los ciudadanos, la parte estrecha y para los políticos la ancha. Se desmonta el OCON SUR para que los traficantes de cualquier cosa tengan vía libre en el sur y en Canarias. Se hace la vista gorda con Marruecos, se consiente la okupación, se fomenta la corrupción con ayudas incontroladas, se regulariza del tirón, se permite una delincuencia rampante a los extranjeros que día tras día saturan nuestros juzgados de guardia, etc…
Tendrás que pensar muy bien en que España quieres vivir: en una donde el Estado se impone al crimen o en otra donde ocurre todo lo contrario. En cualquiera de los casos ya sabes lo que tienes que votar así que no tengas miedo y hazlo. Lo que el Estado debe hacer para garantizar la seguridad de sus ciudadanos no es fascismo: es su obligación. De lo contrario, es que es cómplice como acertadamente dice Bukele.
