OTRO EJEMPLO CLARO DE TERROR FISCAL

En su día la AEAT elevó a la Fiscalía el tanto de culpa por un supuesto delito fiscal, por ocultar acciones de ARCELORMITTAL en Luxemburgo y por simular que tenía su domicilio fiscal en Suiza, contra el empresario siderúrgico guipuzcoano José María Aristrain, al que luego pedirían 64 años de cárcel y 1.190M€ de multa…