Aunque el podio final está por decidirse este próximo fin de semana (el viernes 27, se jugará el Inglaterra-Argentina por el tercer puesto y, el sábado 28, el Suráfrica-Nueva Zelanda por la corona) creo que podemos hacer ya un balance muy positivo de este Mundial de Rugby de Francia 2023. Todos han mostrado un salto de nivel y hemos visto partidos históricos como esos de Cuartos entre Irlanda y los All Blacks o el de los Springboks contra Francia. Irlanda, con el nº 1 de WR bajo el brazo, venía a estrenar su palmarés mundial y a renovar el olimpo del Rugby, pero de poco le ha servido esa categorización por WR y NZ le apeó de la competición a la primera de cambio haciendo que, otra vez, el campeón mundial salga de las superpotencias (ahora mismo, los entorchados mundiales se reparten de la siguiente manera: Suráfrica (3), NZ (3), Australia (2), e Inglaterra (1), por lo que el ganador de la final del próximo sábado liderará en solitario el mundo del oval).
Nada que decir, entonces, de la criticada clasificación para los mundiales por el hecho de venir decidida, en su mayor parte, por lo ocurrido en el mundial precedente (quedan clasificados, automáticamente, los 3 primeros de cada grupo lo que hace que 12 de 20 se clasifiquen desde ya independientemente de lo que ocurra en los próximos 4 años). Así las cosas, esos ‘8 aspirantes’ que luchan por la clasificación, a pesar de su crecimiento y lucha por la clasificación, no han tenido realmente ninguna opción a la hora de superar la fase de grupos. Uruguay y Portugal –para mí, las revelaciones del Mundial- han desarrollado un juego abierto espectacular que les ha llevado a brillar en los partidos disputados –Portugal incluso empató contra Georgia, el coco de la segunda división europea- empero siguen sin estar al nivel de los grandes. Fiji, la mejor de los Tier2, consiguió pasar in extremis más que nada por el fracaso de una Australia, que será la anfitriona en 2027 y que lleva perdida unos cuantos años, para caer a renglón seguido, ante una pobre Inglaterra que, sin embargo, se lo puso muy difícil a Suráfrica -el gran favorito ahora- en las Semis. En el mismo sentido, una España eliminada en los despachos por la alineación indebida del surafricano Gavin Van der Berg -cuyos papeles falsificó Alcobendas ante la ‘ceguera deliberada’ (WR dixit) de la FER- tampoco hubiese podido hacer nada. Finalmente, los oceánicos, que sí tienen potencial para plantarle cara a cualquiera, se pierden en sus constantes desconexiones durante los partidos por lo que, de seguir así, nunca llegarán a nada.
Para el Mundial de Australia 2027 (que se disputará durante la primavera austral, entre el 1º de octubre y el 13 de noviembre) ya se han anunciado cambios: habrá 6 grupos de 4, dando cabida a 4 nuevos participantes para sumar 24 selecciones finalistas –buena noticia para España- lo que permitirá, además, reducir la duración del torneo a 6 semanas sin reducir los días de descanso actuales. Por otro lado, WR anuncia también la creación de una nueva ‘Liga Mundial’ con varias divisiones y con la participación de las selecciones del Norte y del Sur (no contempla, durante las primeras temporadas, ni ascensos ni descensos al menos en la división superior). Es una pena que, en España, este Mundial de Rugby, tercer evento deportivo mundial tras las Olimpiadas y el Mundial de Fútbol, pasa desapercibido por culpa de la pobre cobertura mediática que se le da. Este, sin duda, es uno de los hándicaps que tiene el Rugby en nuestro país y uno de los factores a mejorar tanto por la FER como por WR.
En definitiva, este próximo viernes y sábado todos tenemos la posibilidad de ver dos partidazos de Rugby: el Inglaterra-Pumas, el viernes, echará chispas por la inveterada amistad y el cariño que ambos se profesan y porque no entrar en el cajón sería, para cualquiera de ellos, un fracaso y un deshonor. Después, el sábado, el Springboks-All Blacks será un compendio de todo lo que el Rugby puede ofrecer hoy en día a nivel de espectáculo deportivo. La rivalidad es tal que se podría decir que levantar la Copa Webb Ellis pasa a un segundo plano. No se lo pierdan. Esta es la razón de adelantar este comentario a este miércoles. Véanlo en directo o en diferido, en pantalla grande o pequeña, pero no se lo pierdan porque les merecerá la pena. Si prueban, de verdad, el Rugby ya no querrán otra cosa.
