“Hace 12 años se salvaron, pero esta vez no”. Creo que esta frase resume la realidad de una PPSOE con la que vivimos en un perpetuo día de la marmota. Se repite todo como lo acreditan los medios de comunicación que, en estos 50 años de falsa democracia en España, recogen los mismos problemas en las mismas fechas, eso sí, corregidos y aumentados. Lo único que hacen es echarse la culpa mutuamente, cuando no balones fuera, y muchos gestos para la galería, amén de molestar a los que sí trabajan acudiendo a los ‘centros de mando avanzado’ para hacerse el oportuno reportaje que luego distribuirán a través de su NODO. ¡Viva el NODO!
Los incendios de cada verano son, desgraciadamente, el epítome de ese gran día de la marmota de la PPSOE. Por supuesto que no se deben ni al cambio climático –el 90% son provocados– ni a ninguna otra cosa de la que no sea responsable directamente la PPSOE. Se deben a la falta de inversión en prevención y a una política medioambiental desastrosa que tiene muy poco de humanista –que no está orientada al Pueblo que la sufraga—y demasiado de religión ecologista, basada en premisas absolutamente irreales. El cambio climático es algo intrínseco al Planeta Tierra y no lo causa el hombre. Empero, el hombre sí que está detrás de los efectos que muchos desastres naturales puedan provocar, precisamente por su falta de prevención y dedicación a los problemas que de verdad les importan a los ciudadanos. Sobre todo, en aquellos que ya se producían antes de que el NODO nos abrasara con el cambio climático.
Los MUP están abandonados a su suerte porque el ecologismo confunde protección con abandono. Siempre se ha dicho que los incendios se apagan en invierno con prevención y mantenimiento. Sin embargo, ahora ya no se trabaja ni en la prevención ni en el mantenimiento. Además, la normativa impide poner en producción a los montes –la mayoría siguen siendo públicos—y eso lleva a su definitivo abandono. Así han conseguido que se puedan quemar con facilidad para atender otros intereses económicos relacionados con la PPSOE (parques de aerogeneradores o solares, etc…). Para colmo, no se pueden apagar con facilidad porque la PPSOE se ha encargado de que no exista ni una autoridad nacional ni un plan nacional contra incendios. Eso sí, tenemos tres niveles de Administración (Estatal, Autonómico y Local) y cientos de ‘chiringuitos’ creados para colocar a familiares y amigos que no saben nada en la materia. Eso es lo que provoca los incendios y complica sobremanera su extinción.
A más a más, España ha reducido a la mitad su gasto en prevención de incendios forestales en los últimos 13 años, pasando de los 364M€ de 2009 a los 175M€ de 2022 (último con datos, que le zumba el tete). Un recorte que los bomberos señalaron como «error estratégico, dado que prevenir incendios es mucho más económico y efectivo que extinguirlos». La prevención cuesta, de media, unos 3.000€/Ha, mientras la extinción se va a los 19.000€/Ha, motivo por el que la Asociación de Bomberos Forestales de España afirma que «un euro invertido en prevención ahorra miles en extinción, además de proteger vidas, ecosistemas y propiedades». Es la economía evax de pandereta de la PPSOE: recorta de donde hace falta para llevárselo, después, a donde no lo hace y no se nota y no traspasa.
La limpieza de montes y de cauces, la creación y el mantenimiento de los cortafuegos, una educación de respeto hacia los recursos naturales, sin que por ello dejen de serlo, y una normativa que bloquee los cambios de utilidad en los terrenos calcinados y castigue con dureza a los pirómanos, sin duda reduciría mucho el riesgo de incendios en España, al igual que ya sucede en Soria. Sin embargo, tú ves como la PPSOE no hace nada al respecto –o que cuando interviene la caga—empero tú sigues votándoles. Erre que erre, tú sigues votándoles. Te lamentas ahora, pero mañana volverás a votarles. Así no va a cambiar nada majete y, tarde o temprano, el incendio te alcanzará a ti también.
La PPSOE lo tiene claro: quiere más recursos y para ello tiene afinada su máquina de extracción de rentas con más de 100 figuras impositivas amén de las sanciones; después, recorta de lo esencial –de lo que necesita la ciudadanía y por eso los servicios públicos funcionan cada vez peor—para, finalmente, poder meter el sobrante generado en sus evaporadores de dinero público. Allí le ponen ruedas sin que tú, tontorrón votante de la PPSOE, te des cuenta. El resultado es que este año rondaremos las 350.000Ha arrasadas por el fuego, mientras marcamos otro récord de recaudación impositiva. Pregúntate adónde va toda esa pasta y no te extrañes si, dentro de poco, el reino de España patrocina al Manchester City gracias al nuevo evaporador estrenado por la República Democrática del Congo con el FCB. Tú tranquilo, sigue sesteando.
