Frente a nueva campaña de blanqueamiento del emérito de Esperanza Aguirre en TO (ver la entrada ‘No es absurdo’), tenemos, por ejemplo, la postrera entrevista concedida por Luis María Anson (El Español, 2024) donde, en su enésimo intento por defender a Juancar, se pasó de frenada, se lio y, sin querer, nos mostró la clave de bóveda del 23-F. Una explicación que acredita lo ya dicho en las entradas de este blog tituladas ’23-F: Un golpe político’ y ’40 años del 23-F: El golpe que nunca existió’. En definitiva, que el 23-F nunca fue un golpe militar, sino una operación política auspiciada por Juancar con la participación de casi todas las fuerzas políticas de entonces y de ahora –porque siempre son los mismos– para hacer efectivo, por la vía rápida, su anhelado Franquismo 2.0.
El bueno de Anson, que otrora fuera director del diario ABC, presidente de la Agencia EFE y de la Asociación de la Prensa y fundador de La Razón, cuenta que «nunca se ha hablado de esto que cuento sobre el 23-F. A todos nos interesó echar tierra sobre ello» y reconoce que invitó al general Armada a unas cenas que organizó, antes del 23F, entre empresarios, políticos y banqueros («fue él quien me llamó; era el segundo de a bordo de la casa del rey; decía que había que salvar al rey, a la Constitución y a la monarquía parlamentaria del golpe de Estado«). Asimismo, organizó “una serie de almuerzos y de coloquios, tanto en la redacción de la prensa como en la agencia EFE, en las que se hablaba de la situación de España, lo que era verdad, pero en absoluto eso era para darle un impulso a la Operación Armada«. Sin embargo, termina confesando que en «el 23-F Juan Carlos estaba de acuerdo con Armada y Felipe González«. Blanco y en botella.
El bueno de Anson, como todo comisario político, trata de justificar su posición y la del resto de los conchabados en el 23-F refiriendo como a esas cenas «invitaba a todo el mundo, soy un profesional del periodismo. Invitaba a comunistas, a socialistas, a militares, a civiles a escritores, a poetas … se hablaba, sobre todo, del riesgo que había de que los militares intervinieran, porque el ejército de Franco estaba intacto» y que lo que Armada –léase Juancar— “proponía era un gobierno de transición para un par de años en los que se resolviese la situación de terror«, en referencia a la ETA. Vamos, lo del ruido de sables que todavía escuchamos hoy. ¡Qué viene el lobo y se vale todo!
El bueno de Anson concluye con que “el general Armada fue un traidor. Engañó a casi todos proponiendo un gobierno de concentración para evitar el golpe de los generales franquistas”, menos a él y, por supuesto, al avispado de Juancar. No obstante, confiesa también que había un gabinete preparado para asumir el poder en el que estaban él, Armada y el propio Juancar como monarca. Finalmente, lamenta que todo se perdiera en una operación chapucera que saltó por los aires en cuanto Tejero se percató del engaño, mandando a paseo a Armada y obligando a Juancar a salir por TVE para cambiar el relato con la colaboración de todos los participantes. Y hasta hoy. Sin embargo, la caradura de Esperanza Aguirre sigue erre que erre con eso de que Juancar salvó la democracia. ¡A otro perro con ese hueso!
Quedan, no obstante, muchas cosas por aclarar: (i) qué fue de las cintas grabadas, cuatro años antes del 23-F, en un desayuno en la Agencia EFE, entre Anson y tres oficiales de las FFAA, donde se evidencia la intención de derribar a Suárez como pedía Juancar; (ii) cómo pudo Armada, propuesto por ellos mismos como presidente del gobierno de salvación y siempre a las órdenes de Juancar, ser un traidor; (iii) por qué del supuesto e inminente golpe militar no se volvió a saber nada y, en definitiva, (iv) por qué, si de verdad trataban de salvar la Constitución, decidieron saltársela. ¡Menudo caradura!
Lo más cierto es que en la oscura Transición Juancar junto con la mayoría de los políticos nos dieron el cambiazo, hurtándonos la incipiente democracia y sustituyéndola por ese franquismo con chaqueta de pana que vivimos actualmente. Para salir de este entuerto solo cuentas con tú voto y para conseguirlo tendrás que dejar de votar a la PPSOE. Así de sencillo.
