Red Eléctrica Española (REE) vuelve a la carga y denuncia la detección de «variaciones bruscas» en el sistema eléctrico que le lleva a pronosticar nuevos apagones y a solicitar a la CNMC una nueva consulta pública de urgencia al sector mientras publica que «en las últimas dos semanas de variaciones bruscas de tensión en el sistema eléctrico peninsular español, tales que pueden tener impacto en la seguridad del suministro si no son implementados los cambios propuestos … aun estando siempre las tensiones dentro de los márgenes establecidos, potencialmente pueden desencadenar desconexiones de demanda y/o generación que terminen desestabilizando el sistema eléctrico«.
El trámite de información pública analiza la propuesta para modificar temporalmente varios «procedimientos de operación eléctricos para la introducción de medidas urgentes para la estabilización de la tensión en el sistema eléctrico peninsular español”, aunque no será hasta 2026 cuando, a su decir, dispondrán de toda la información para poder dar un veredicto acerca de lo sucedido en el apagón general del pasado 28.04.2025. Quieren que “todos los agentes cumplan con sus obligaciones para el buen funcionamiento del sistema» y, por eso, REE envió un comunicado a todos los centros de control de España a través del CECRE (Centro de Control de Energías Renovables), en el que anunciaba una serie de cambios importantes en la integración de energías renovables en el sistema eléctrico «con el objetivo de reducir las variaciones bruscas de tensión«.
La CNMC propone diversos cambios para poder evitar las variaciones de tensión: (i) flexibilizar «la hora de publicación del Programa Diario Viable Provisional (PDVP) con objeto de garantizar que se publica una solución completa de restricciones técnicas tras el Programa Diario Base de Funcionamiento (PDBF), evitando la traslación de un volumen de redespachos por restricciones al proceso de resolución en tiempo real y reduciendo así la necesidad de activación de energías de balance«; (ii) gestionar la programación de la generación para reducir el desequilibrio de energía en tiempo real y con él la necesidad de energía de balance, y (iii) obligar a los grupos programados a reservar toda su capacidad para ofrecerla en los mercados de balance, es decir, que las instalaciones no puedan reducir su reserva de potencia en los mercados intradiarios.
La CNMC, asimismo, está pendiente de que salgan adelante las modificaciones en el SRAD –el mecanismo regulatorio introducido por el RD-L 17/2022—que permite desconectar a los grandes consumidores eléctricos en situaciones puntuales de desequilibrio, es decir, cuando la generación disponible no es suficiente para cubrir la demanda total, evitando así cortes de suministro en los hogares y protegiendo la estabilidad general del sistema eléctrico. Mecanismos imprescindibles ahora que llegan las bajas temperaturas y aumenta el consumo eléctrico.
La realidad de lo que ocurre y mis conclusiones las expondré en el próximo artículo.
