Javier Tebas, presidente de la Liga Nacional de Fútbol Profesional, a resultas de la cancelación del partido de LALIGA en Miami, publicó en X un comunicado titulado «Una oportunidad perdida para el fútbol español» donde destaca: (i) que «hoy el fútbol español ha perdido una oportunidad para avanzar, proyectarse al mundo y fortalecer su futuro. Ingenuidad y pasividad de gobernantes europeos que no saben distinguir lo intrascendente de lo esencial”; (ii) «la visión cerrada y provinciana« de los opositores; (ii) que «las verdaderas tradiciones del fútbol europeo se ven amenazadas por decisiones de las instituciones que lo gobiernan que, año tras año, destruyen las ligas nacionales»; (iii) que los que «apelan a la ‘integridad de la competición’ son quienes llevan años cuestionando esa misma integridad, presionando a árbitros, a gobernantes, construyendo relatos distorsionados o utilizando la presión política y mediática como herramienta deportiva». Finalmente, Tebas se despedía asegurando que “LALIGA seguirá trabajando, con rigor y convicción, para que el fútbol español siga siendo competitivo, haciendo frente a quienes pretenden destruirlo, pero siempre desde el respeto a sus raíces y asegurando su sostenibilidad. El fútbol español merece mirar al futuro con ambición, no con miedo”. Verdades como puños.
No tengo duda de que Javier Tebas trabaja por el mejor futuro de LALIGA. Otra cosa son los caminos para conseguirlo. En esta ocasión, creo sinceramente que tiene toda la razón. El mantra de que el partido en Miami adultera la competición no se sostiene ni nadie lo argumenta. Cualquier partido de liga atañe a sus contendientes dentro del calendario y las normas de LALIGA. A nadie más. Hemos visto muchos cambios de estadio por distintos motivos y nadie ha dicho entonces que se adulterara por ello la competición. Así las cosas, dentro del marco normativo de LALIGA, el que un partido se celebre en Villarreal, en Miami o en Vitigudino no altera la competición en absoluto. Dentro de la norma que ampara al resto de los clubes solo hay tres actores a los que poner de acuerdo: En primer término, será el equipo local el que tenga que renunciar a su condición, con todo lo que ello implica para su afición y soporte, porque nunca es igual jugar en casa que fuera. En segundo término, también tendrá derecho de veto el equipo visitante porque no es igual viajar 200Km que 6.000km. Y en tercer y último término, será el CTA quien pudiera negar el arbitraje si ninguno de sus árbitros quiere dirigir el encuentro fuera de España y la normativa no les obliga a ello. Estando estos tres de acuerdo, nadie puede objetar nada sobre la celebración de ese partido fuera de las fronteras españolas.
El motivo de oposición, fundamentalmente del aparato político y mediático del Real Madrid, ha sido el dinero y la imagen. Un dinero y una imagen que, en este caso, iban para el Villarreal y para el FCB a cambio de sacrificar la comodidad de jugar en España para ellos y para sus aficiones que, lógicamente, entendieron el cambio. Enfrente tuvieron a un RM que no ganaba nada directamente y que desdeñó el beneficio global que para LALIGA suponía celebrar un partido en la meca de los deportes. Un dinero y una imagen que, para más inri, beneficiaban a su eterno rival. Esto y no otra cosa es lo que ha desatado la campaña de infundios contra dicho partido que ha terminado por cansar al promotor americano que finalmente se retira.
LALIGA, siguiendo el ejemplo de otras grandes competiciones, trata de internacionalizar su marca sabedora de de que ahí está la pasta gansa para todos sus miembros cuando logren transformase en franquicias globales. A mayor abundamiento, es lo mismo que persigue el RM con su proyecto de ‘Superliga’ que siempre he aplaudido. Sin embargo, el RM quiere ser el protagonista absoluto y está dispuesto a meter el palo en la rueda si no lo es. Apoyan la globalización siempre y cuando ellos sean los más favorecidos por lo que resulta patético ver como el RM, que presume de club señor, en lugar de apoyar la internacionalización de LALIGA, se dedica a meter palos en la rueda en perjuicio de todos.
Javier Tebas tiene razón, pero eso es algo que ya no es suficiente en esta España corrompida e idiotizada hasta el tuétano por la PPSOE. Tienes que superar la barrera de la red clientelar que vive de los chanchullos y que llegado el momento movilizan igual que hacen con los sindicatos. Me temo, querido Tebas, que mientras no cambie el Sistema de la PPSOE, España ya no podrá mirar nada con ambición, sino siempre con miedo.
