La crisis de Deuda Pública que ha estallado a raíz de la crisis por el coronavirus ya tiene sus repercusiones en el Mercado Interbancario en el que los bancos se prestan dinero unos a otros y que ahora mismo está roto por la desconfianza y la incertidumbre que esta “peste china” ha generado en las distintas economías y que motiva ya que los bancos acudan al BCE antes de tener que prestarse entre sí. El efecto directo es claro: el Euribor ha pasado de sus mínimos históricos negativos (-0,368%, el pasado 12.03,2020) a rozar el positivo, a rozar el 0% hace unos días (-0,087%, el 09.04.2020).
En ese sentido y en plena época de moratorias bancarias e hipotecarias –que no alcanzan a todo el mundo y que por lo tanto discriminan como todas las medidas del Desgobierno Progresista cuando no puede ser más claro que esta crisis está afectando a todos los sectores- es muy probable que de mantenerse esa tendencia la revisión de las hipotecas variables a partir de mayo 2020 suponga un mayor desembolso por primera vez en cuatro años lo que, sin duda y a pesar de que sea en principio pequeño, volverá a golpear los bolsillos de unas familias que tienen en muchos casos su línea de flotación comprometida.
Históricamente, existe una correlación entre la evolución de los tipos de interés y el Euríbor, por lo que al miedo en las Bolsas le sucedió una bajada del Euribor que parecía consolidarse con la rebaja de los tipos de interés aprobada por la FED pero que, sin embargo, ahora invierte su tendencia desde que el BCE descartara copiar a los americanos, tendencia que viene intensificándose en los últimos días hasta rozar ese 0%, y que de no recuperarse la confianza en el mercado interbancario podría llevar a la subida de las cuotas de las hipotecas en los próximos meses. Habrá que estar muy atentos también a este frente.
