El Consejo de Ministros del Desgobierno Progresista acaba de aprobar hoy un Real Decreto por el que se establece la ampliación del plazo, del 20 de abril al 20 de mayo, para la presentación y el pago de las declaraciones trimestrales de impuestos correspondientes a Abril 2020 (el IVA y los fraccionamientos de IRPF y Sociedades fundamentalmente) IRPF y fraccionamiento de Sociedades) aunque sólo para aquellos que tengan una facturación inferior a 600.000€ (será que el resto están funcionando cuando nada funciona y será también que tienen músculo financiero cuando las grandes empresas, con rarísimas excepciones, ya han demostrado que no lo tienen). Más discriminación, en definitiva, en un escenario en el que ellos mismos declaran que el coronavirus no hace distingos y que, por lo tanto, el confinamiento anticonstitucional tampoco. ¡Económica e impositivamente sí los hace!
La medida es mini pero real porque automáticamente se aplaza 1 mes el plazo máximo para la presentación de las distintas declaraciones correspondientes al 1T2020 (hasta el 20 de mayo como tope y hasta el 15 de mayo para las domiciliaciones) que se podría complementar con la moratoria de 6 meses ya aprobada en la que esas Pymes y Autónomos pueden solicitar el aplazamiento del pago de sus impuestos (sólo los 3 primeros sin intereses) siempre que no superen los 30.000€ en cuotas y no tengan una facturación superior a 6M€. El Desgobierno Progresista dice movilizar con ello 3.500M€ pero lo más cierto es que no moviliza nada. Se espera 1 mes para cobrarlos que es cosa bien distinta.
Finalmente, el asunto no menor de poder renunciar al sistema de módulos para pasar a tributar en estimación directa queda supuestamente pendiente para un próximo Consejo de Ministros.
