La idea de un Registro de Impagados Judiciales (RIJ), que permitiera consultar de una manera sencilla, segura y legal, a través de una web (www.registrodeimpagadosjudiciales.es), la situación de particulares y empresas respecto a deudas derivadas de sentencias firmes no abonadas o de honorarios insatisfechos, resultaba muy atractiva como comentamos en este blog con motivo de su nacimiento hace aproximadamente un año. Sin embargo, el hecho de que sea una plataforma privada sujeta al lógico pago de una contraprestación por su servicio (30€) hace que su alcance haya sido bastante limitado.
El RIJ es un fichero de solvencia negativa basado en resoluciones judiciales firmes que permite a los despachos de abogados aflorar esa “deuda judicial”, generada por sentencias firmes, que hasta ahora gestionaban de una forma silenciosa al no quedar registrada en los ficheros tradicionales de morosidad. Pretende combatir esa morosidad provocada por ejecuciones infructuosas de sentencias condenatorias firmes y por impago de honorarios profesionales que acumulaban, a su decir, un 80% de toda la cantidad impagada en nuestro país. Sin embargo, tras un año de funcionamiento, declara gestionar 9,8M€ de deuda a través de 7.000 abogados registrados, lo que nos indica que ha tenido un impacto bajísimo.
En mi opinión, una gran idea que debería haberse desarrollado por el Ministerio de Justica como una herramienta más al lado de la plataforma LEXNET, para facilitar tanto a los Juzgados y Tribunales como a los abogados y procuradores las declaraciones pertinentes a fin de poder informar a toda la ciudadanía -y al sistema económico en general- de las “deudas judiciales” impagadas que mantienen ciertas personas, físicas o jurídicas, en los mismos. Con ello se hubiera logrado avanzar en la recuperación de esos créditos y en la evitación de que, mientras se recuperan, las personas allí registradas, pudieran hacer lo mismo con otras.
Frente a esto, la dimensión privada y de pago del RIJ, ha dado al traste con la iniciativa abundando en el descontrol actual: dónde tiene que ir el dinero público en beneficio de toda la ciudadanía, no aparece y donde no tiene que ir porque allí sólo esperan los amiguetes del poder, fluye a raudales. Este es un botón de muestra de la Justicia que tenemos y que seguiremos teniendo de no cambiar todo el sistema de arriba abajo.
