Transcurrido ya el primer mes del Mundial de Rugby de Francia 2023 se abren las eliminatorias directas que llevarán, a la selección que resulte campeona, a levantar el cetro mundial con la posibilidad de que, esta vez, resulte un campeón mundial distinto de todos los anteriores: hasta ahora la Copa del Mundo de Rugby ha sido monopolizada por Suráfrica (3), NZ (3), Australia (2), e Inglaterra (1).
Tengo para mí que las eliminatorias de cuartos pueden ser los partidos de este mundial. Todo arrancará este próximo sábado 14 con el partido más discreto: el Gales-Argentina, que enfrenta a una Gales en renovación, pero con uno de los mejores preparadores (Gatland), contra una Argentina que ha pasado a duras penas tras su batacazo inicial contra Inglaterra. El partido será bueno, pero tengan la seguridad de que el campeón final no saldrá de aquí. Seguidamente, el mismo sábado, tendremos una semifinal anticipada con el Irlanda-NZ. Irlanda está fortísima y ha conseguido llevar un punto más allá el juego que hizo a NZ dominadora del mundo oval durante la primera quincena de este siglo XXI. NZ, por su parte, no está en su mejor momento, pero siempre puede tener el día y arruinar nuevamente el sueño de todos los irlandeses. Un partido que tendremos que ver varias veces y cuyo ganador, a buen seguro, llegará a la final.
Ya el domingo 15, abrirá juego el Inglaterra-Fiji de incierto resultado, aunque la regularidad de Inglaterra jugará a su favor frente a una Fiji imprevisible y capaz de lo mejor y de lo peor ¡en el mismo partido! Disfrutaremos, porque con Fiji siempre se disfruta y el desafío colonial puede ser acicate suficiente para que Fiji destape lo mejor de su rugby. Finalmente, se jugará el Francia-Suráfrica, el anfitrión contra el vigente campeón, y saltarán chispas porque ambos necesitan ganar. Francia, que recuperará a Dupont, está harta de verse apeada en las finales de los mundiales (frente a NZ en el 87 y en el 11 y frente a Australia en el 99) y este año como anfitriona quiere, como sea, poner a todo el país de pie a cantar la marsellesa. Suráfrica, por su parte, vive por y para esto y quiere levantar la Copa Webb Ellis para ponerse por delante de NZ y destacarse como líder mundial de este deporte en crecimiento. Otro partido para grabar y ver muchas veces donde el ganador acabará en la final.
Por todo lo anterior, todos los medios afines al mundo oval deberían dar cuartos al pregonero de esta buena nueva que, sin embargo, permanece opacada en la mayoría de medios de comunicación sobre todo cuando estos partidos nos mostrarán, sin ningún género de duda, todo lo que el Rugby puede ofrecer al Mundo en términos de gran espectáculo deportivo, porque los que ya lo conocen saben que además es, y debe seguir siendo, una gran Escuela de Vida.
