Dentro del sinfín de ayudas dispensadas por la ‘Frankenstein 1.0’ para fomentar su clientelismo, tanto en la versión estatal como en la autonómica, destacan las ayudas que ha puesto en marcha el gobierno vasco, con base en la ‘Ley de abusos policiales’, bajo el título de ‘Ayudas a las víctimas de violencia de motivación política’, para afectados desde el 78 hasta el 99, teniendo aprobadas 66 ayudas por un importe superior a 1,6M€, que podríamos traducir al castellano como ‘Ayudas al Terrorismo’ porque sus destinatarios son exclusivamente aquellos que resultaron heridos o muertos tras enfrentamientos con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incluidos una treintena de etarras.
La ‘comisión de valoración de las víctimas de violencia de motivación política’ ha analizado muchísimos casos, pero ninguno del medio millar de agentes de Policía y Guardia Civil heridos o fallecidos por la violencia terrorista de ETA les ha parecido acreedor de las mismas, a pesar de que todos justificaron que el acoso, la persecución, los daños físicos y morales e incluso la muerte que sufrieron por motivos políticos, por los que sustentaron entonces y sustentan ahora las acciones de la ETA. Luego son ayudas al terrorismo. Detrás, lógicamente, tenemos al PNV y a ETA BILDU –otrora sus chicos de la gasolina- que están dándole la vuelta a la verdad para convertir a las víctimas en verdugos gracias, entre otras cosas, a esa ‘Ley de abusos policiales’ que posibilita ‘indemnizar’ con ayudas económicas a los etarras caídos o heridos en operaciones policiales.
En abierta contradicción con el espíritu de esa ley, las víctimas de ETA, dentro o fuera de las FFAA, no verán un duro porque, a su decir, para ellos ya «existen otra serie de leyes que les amparan» y porque según la Comisión «la voluntad de esta norma es amparar aquellas violaciones de derechos humanos que tienen el origen en la intervención de integrantes del funcionariado público o particulares que, de alguna manera, han contado con el apoyo del Estado» (me encanta su jerga). Supongo que por eso mismo uno de los primeros en cobrar será la familia de Zabala –de los famosos ‘Lasa y Zabala’ eliminados por el GAL- a la que tocarán 130.000€ en esta lotería política. La familia de Lasa irá incluso más allá porque cobrará sin haber conseguido siquiera el boleto (presentaron los papeles fuera de plazo), pero el gobierno vasco ya ha dicho que estudiará el caso. Blanco y en botella. Como Miguel Ángel Blanco.
No es magia, son tus impuestos ¡Espabila!
