Me encantó la tribuna de Fernando García Aparicio ‘El chiringuito de la despoblación’ (EMS, 04.02.24), en la que denunciaba como cualquier cosa, incluso una tan seria como la Despoblación en Soria, sirve de pretexto a la PPSOE para la creación de nuevos chiringuitos, en este caso de uno llamado ‘Oficina de la Innovación contra la Despoblación’, obra de Benito Serrano y su tránsfuga con fondos de la Diputación (PP). Quiero señalar que todos esos chiringuitos son en el fondo fruto de la ‘Transacción’ –como con acierto la denominan algunos- que dio a luz al gran bazar de nuestra falsa democracia en la que se comercia con cosas con las que no se debería comerciar. Nos prometieron muchas cosas, pero después de 45 años vemos, cada vez con más claridad, que nada de lo prometido existe realmente, que lo único cierto es ese gran chiringuito de la democracia de la PPSOE que ellos refieren vástago del consenso ¡Uuuh!… del consenso … ¡De su consenso! Porque está claro que, si en el fondo no estuvieran de acuerdo, mucho de lo que está pasando en España no podría suceder nunca.
No hace falta ser Hércules Poirot para desvelar este crimen. Ese consenso fue la argamasa con la que la PPSOE construyó el mito fundacional de un ‘Régimen del 78’ que, en realidad, no existe. Un nombre, por cierto, muy bien traído porque no deja de ser la segunda parte del Régimen Franquista anterior e hijo legítimo del mismo. Si te paras a observar, puedes advertir que, justo entre ambos, fue cuando nos dieron el cambiazo para implantar una falsa democracia gobernada, no por el Pueblo, sino por los partidos políticos. Una transacción gatopardista de toda la vida. La llamaron ‘Transición’ y coló. Transición hacia lo mismo. Ya saben, ‘todo está atado y bien atado’, ‘de la ley a la ley a través de la ley’… El ‘ruido de sables’ tapó el de los cubiletes mientras hacían el trile y todos nos comimos definitivamente el engaño gracias –fíjate tú- al fracaso de ese 23-F preparado por los propios partidos con el rey a la cabeza. Ese miedo y el malhadado consenso, bastaron para conducirnos, mansamente, hasta el actual ‘franquismo 2.0’.
En España no existe nada de lo que proclama la constitución y nos venden los partidos: ni hay separación de poderes, ni hay pluralismo político, ni hay representación, ni el pueblo pinta nada… ni siquiera tienes ya derecho a usar el castellano en muchos sitios. Mientras, el rey nos llama a defender aquello que él sabe perfectamente que no existe. ¡Qué majo! ¿O tú consientes con todo lo que está pasando? ¿De verdad apruebas lo que están haciendo los partidos políticos? ¡Pues no les votes, coño! Existen rebeldes que escapan al miedo, al adoctrinamiento, a la polarización, incluso al soborno, de la PPSOE y tú también puedes escapar si te lo propones, aunque cada vez haya menos espacio para la disidencia pues el debate público se centra en los temas que ellos quieren y solo aparecen en pantalla ‘personas autorizadas’ por ellos. ¿Lo pillas o no lo pillas?
Lógicamente, este es un terreno abonado para todos los chiringuitos de la PPSOE y, son tantos, que podríamos afirmar que la actual democracia es, en sí misma, un gran chiringuito con un gran consenso impuesto, eso sí, de arriba abajo. Un chiringuito que funciona a modo de estafa piramidal –un esquema Ponzi de toda la vida- organizado por la PPSOE para su uso y disfrute particular y que más pronto que tarde se llevará nuestro futuro por delante. Un sistema que, a fuer de igualitario, ha creado las mayores desigualdades, injusticias y despilfarros vistos en nuestra milenaria historia. Un sistema montado para acabar con la propiedad y la libertad individuales para ponerlas al servicio, no del interés general, no, sino de la PPSOE.
Tuvimos mala suerte. A pesar de tenerlo todo bien dispuesto… los españoles nos quedamos sin democracia. ¡Lástima grande! La democracia actual es un chiringuito. El mismo que ya tenía el Régimen de Franco, pero multiplicado por mil. Ahora, con la corona como marchamo de calidad. Así se explica, querido Fernando, que una Diputación como la de Soria, con una provincia plagada de necesidades de todo tipo, decida gastarse 0,54M€ en un local –más dotación y personal- para montar una ‘Oficina de la Innovación contra la Despoblación’ ¡en su núcleo más poblado! Benito y su tránsfuga tienen cara, sí, pero de innovación no parece, ¿no? Me gustaría ver esas otras caras de los alcaldes del PP que ven sus pueblos abandonados mientras Benito y su tránsfuga perpetran este nuevo latrocinio. Me interesa saber qué piensan hacer al respecto o si permanecerán esperando un turno que no llega nunca ¡Dios, qué gente lleva mi carro!
Este artículo fue publicado, con fecha 11.02.2024, en EL MIRÓN DE SORIA.
