El gobierno está necesitado de cortinas de humo que nos aparten de la insoportable levedad de su ser y una de ellas es el enésimo debate sobre las herencias, ese conjunto de bienes, derechos y obligaciones que, al morir una persona, son transmisibles a sus herederos o a sus legatarios, que viene regulado, fundamentalmente, en el CC y en el ISD. Se buscan culpables al ridículo que genera el gobierno de la PPSOE y uno de ellos, sin duda, es la institución de la herencia que no dejar de ser un trasunto del Derecho de Propiedad y por eso, ambos, vienen constitucionalmente reconocidos en el 33 CE (“Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia”).
Se trata de un derecho axial en cualquier sociedad respetuosa con los derechos civiles, aunque algunos quieran ver en esta institución el origen de la desigualdad y de la pobreza de algunas personas. A su decir, los pobres lo son porque no reciben herencias, lo que les condena a la pobreza por no poder estudiar, por no tener nada, etc…Según estos cuentistas todo depende de dónde vienes –una suerte de determinismo económico— y el individuo no pinta nada. Como siempre, de nada sirve que la realidad desmienta esas afirmaciones mostrándonos que muchas de las personas que triunfan y se hacen ricas vienen de entornos humildes, espoleados, precisamente, por dicha situación. Esos tipos, no obstante, no se dedicaron a llorar por lo que no tenían, sino que se pusieron a trabajar muy duro para conseguir lo que querían.
En España los estudios en España están requetesubvencionados y el que quiere estudiar puede hacerlo. Otra cosa distinta es querer que te regalen el título, que te monten la empresa, etc… No obstante, avanzamos en esa dirección y, por eso, los títulos cada vez valen menos, porque estos apóstoles del igualitarismo, que no de la igualdad de oportunidades, han conseguido rebajar tanto el nivel que ahora lo que produce el Servicio Público de Educación es analfabetos con título.
La herencia no es garantía de nada en el futuro de una persona, puede ayudarte o puede volverte un imbécil total, pero no es ni mucho menos definitiva. La herencia, además, no se instituyó para favorecer a la siguiente generación sino para premiar a la actual. No se instituyó para romper la igualdad de oportunidades sino para dar garantía y continuidad al esfuerzo de la generación que ya trabaja. La herencia es uno de los mayores acicates al esfuerzo de las personas porque el instinto de protección hacia la prole hace que muchos eleven ese esfuerzo y lo mantengan en el tiempo a sabiendas de que no se va a perder, a sabiendas de que quedará para sus descendientes. Ese esfuerzo, al final, se traduce en progreso para toda la sociedad. Sin la institución de la herencia muchos, muchísimos, pararían en cuanto han cubierto sus necesidades, porque entonces nada podrían legarles a los suyos. El esfuerzo requiere de recompensas. Sin ellas nos abandonaríamos. Así las cosas, en la institución de la herencia encontramos, pues, un importante motor de crecimiento para las personas y para la sociedad. Sin la recompensa de poder legar los bienes conseguidos con tú trabajo y esfuerzo, la sociedad en su conjunto perdería mucho brío y se ralentizaría el crecimiento. Alguien dijo una vez que su progreso científico venía de estar subido a hombros de gigantes, esos gigantes que le precedieron y que pudieron legar su conocimiento y esfuerzo a los que venían por detrás. Si el legado resulta imposible, la gente se pararía en cuanto alcanzara el objetivo de supervivencia.
Lo más cierto, en cualquier caso, es que ahora las herencias apenas influyen en la igualdad de oportunidades, antes al contrario, la desigualdad viene definida por la diferencia de esfuerzo en el trabajo y por las diferencias de trato, particularmente con los impuestos, que los distintos territorios dispensan a sus habitantes ya que lo que en el fondo ha creado la PPSOE es una máquina de extracción de rentas con la que están consiguiendo hacernos, a todos, cada vez más pobres. Quieres crecimiento, pues apuesta decididamente por la Libertad y la Propiedad. Quieres mierda, pues sigue votando a la PPSOE.
