El feminismo ha alumbrado a las leires y a las jessicas que las dejan retratadas por asimilación. Entre ellas destaca, ahora, esa Leire Díez —‘la fontanera del PSOE’—que también estuvo en la lucha contra la España Vaciada. Y lo hizo desde Correos, donde fue directora de Relaciones Institucionales entre el 21 y el 23, inspirada por la no menos brillante Begoña Gómez, desde donde desató la iniciativa ‘HolaPueblo’ para ayudar a emprendedores a instalarse y a desarrollar sus negocios en el mundo rural diciendo cositas como «Correos es un reto que en el fondo me vuelve a traer al medio rural tras un paréntesis desarrollando la comunicación en otra empresa de la SEPI. Correos está presente en todos los pueblos de este país. Correos es rural y apoyar al medio rural es un homenaje. Son estos territorios, sus pueblos, los que han hecho posible que este país sea como es».
No estaba sola –ningún comisario político lo está—y junto con ALMANATURA estuvo en esa maravilla de ‘Rural 2030. Nuevos liderazgos para la transformación positiva del medio rural’ en colaboración tanto con la Diputación de Huelva (PSOE) como con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. De nuevo, apoyada inteligentemente en los acendrados conocimientos de Begoña Gómez respecto al dinero público, haciéndola incluso ponente en dichas jornadas en julio del 22.
Cuando algo funciona no debes cambiarlo y por eso la buena de Leire Díez colaboró con otros proyectos auspiciados por Begoña Gómez. En 2022, participó en el proyecto sobre «cohesión social y territorial» de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) donde también estaban El HUECO y el G100 que se define como «un grupo de 100 personas de toda España con un denominador común: que tengan un pensamiento innovador y disruptivo y que ofrezcan puntos de vista interesantes sobre la relación de las personas con el mundo rural». Estoy seguro de que allí no hay una sola persona auténticamente ‘de pueblo’, como también lo estoy de que detrás está la camarilla de una Begoña Gómez que dirige proyectos sin tener ni repajolera idea de lo que habla. ¡A cara dura solo la gana su marido!
EL HUECO y su franquicia, la FERIA PRESURA, que gracias a contar con el respaldo de Pedro Sánchez y Begoña Gómez –Begoña participa desde el 2018 y Pedro la inauguró en 2021– se ha llenado de políticos y patrocinios y ayudas públicas que la han convertido, a decir de La Moncloa, en «la feria nacional más importante de nuestro país para la recuperación de la España rural». Avances, lo que se dice avances, no han logrado ninguno, pero sí han conseguido evaporar cientos de millones de euros de dinero público. A falta de pan, buenas son tortas.
Lo que persiguen todos esos pájaros de ciudad no es arreglar el problemón que los sucesivos gobiernos de la PPSOE han creado en muchos pueblos de la España Vaciada, sino meterle mano a los 10.000M€ que Sánchez anunció que iba a destinar al ‘Reto Demográfico’. Ahí le duele. A estos pájaros de ciudad, la realidad menguante de los pueblos se la trae floja. Ellos solo se preocupan de llenar sus respectivos chiringuitos con dinero público. Para conseguir una tajada dentro del reto demográfico están dispuestos a todo.
Hace poco hablaba aquí de la ‘venta’ de desgravaciones fiscales disfrazadas de financiación al deporte (ver la entrada ‘La financiación del deporte’). Aquí estamos hablando de lo mismo: de que el gobierno te señale con el dedo para que puedas participar de los PGE. En el deporte, la clave está en que el gobierno califique tú proyecto de AEIP (Acontecimientos de Excepcional Interés Público). Entonces, llegan las desgravaciones fiscales a través de la Ley del Mecenazgo. Así captan patrocinios privados a cambio de desgravaciones y se quedan con un porcentaje. ¡Ven como los negocios con la PPSOE son fáciles! Lo mismo pasa con la despoblación: el gobierno selecciona tú proyecto y recibes ayudas públicas con las que lo único que repueblan son sus cuentas corrientes. Todo este tinglado de la PPSOE tiene un efecto de vaciado doble: conlleva el vaciado de cualquier partida de los PGE que se preste a ello –el Reto Demográfico es un filón— haciendo inútiles nuestros esfuerzos fiscales y conlleva también el vaciado de iniciativas empresariales que creen valor porque los empresarios, lógicamente, prefieren explotar los PGE, un negocio fácil y rentable porque solo requiere de buenos contactos y de mantener la maquinaria convenientemente engrasada. Conclusión: desconfíen de cualquiera que les hable de Reto Demográfico o de España Vaciada porque se lo está llevando crudo. Así de claro.
