Paralelamente a la gran fiesta de la corrupción del PSOE, discurre la campaña desatada contra los jueces que tratan de aplicar la Ley, también a los políticos y sus allegados. Estoy hablando, entre otros, del ‘Caso Ábalos-Koldo-Cerdán’, del ‘Caso Begoña y David Sánchez’ y también del procesamiento –que no condena– del FGE, Álvaro García Ortiz, que descaradamente facilitó información confidencial de un contribuyente, obtenida en la Fiscalía de Madrid, al Gabinete de la Presidencia del Gobierno para ser utilizado, públicamente después, contra la presidenta de la CCAA de Madrid. Este es el nivel de democracia que nos ofrece la PPSOE. Esos jueces, por cumplir con su trabajo y no seguir las órdenes de la superioridad política, son diariamente vilipendiados por los medios y el equipo de opinión sincronizada controlados por el gobierno.
Lo que tienes que saber es que el 384 LECrim dispone que el procesamiento se dictará «desde que resultare algún indicio racional de criminalidad contra determinada persona». En los casos anteriores, y en otros muchos, no es que haya indicios, es que existen pruebas abrumadoras de la comisión de delitos tipificados en nuestro Código Penal. No obstante, procesar no es condenar, ni siquiera acusar. El Auto de Procesamiento no prejuzga nada, sino que garantiza, gracias a la participación de un juez independiente, que de verdad existen unos indicios racionales de criminalidad como para que alguien pueda ser procesado. El procesamiento no encierra ninguna declaración de culpabilidad, ni requiere de la actividad probatoria que, luego, sí se exigirá en el Juicio Oral, en grado suficiente como para enervar el Derecho Fundamental a la Presunción de Inocencia del 24 CE. En la instrucción, por tanto, no hay pruebas, sino actos de investigación que facilitan, o no, esos indicios con los que el juez decidirá si procede abrir la fase de enjuiciamiento. Nada más y nada menos.
Hasta ahora, la PPSOE controla el Poder Judicial a través del CGPJ, del TS y el TC. Lo que antes parecía suficiente, ahora, sin embargo, se ha quedado corto porque la corrupción, legislativa y material, se ha disparado con Pedro Sánchez y eso que vino a erradicarla. Por eso, ahora, necesitan controlar todos y cada uno de los juzgados y tribunales de España. Este es el sentido de la llamada ‘Reforma Bolaños’: poder introducir a comisarios políticos en todos los órganos judiciales socapa de rebajar los requisitos de acceso. Llaman democratización a lo que, en realidad, es politización de la Justicia. Criterios laxos para gente más laxa aún en principios y decencia. Y por eso también quieren entregar la instrucción de las causas penales a los Fiscales, apartando a los Jueces, para dejarlas en manos del Poder Ejecutivo. ¿La Fiscalía de quién depende? Pues eso.
Lo ves o… no lo quieres ver. No están democratizando nada. Al contrario. Lo que están es avanzando hacia un sistema completamente totalitario donde todos estén alineados, sí o sí, con el Poder Político. El Estado de Derecho y la Constitución son dos estorbos que complican sobremanera la acción política. Quieren que nadie pueda decir nada de sus andanzas. No solo no te permiten elegir a tú representante político –solo puedes elegir al partido—sino que quieren que, a partir de ahí, ya no se pueda fiscalizar nada. ¡Viva la democracia de la PPSOE!
Todavía puedes pararles los pies de dos maneras sencillas: (i) no volviendo a votar PPSOE por nada del mundo y (ii) ejerciendo tú trabajo con independencia y sujeción a la Ley, máxime si este es público. No te dejes corromper ni por los políticos ni por nadie. Los jueces reclaman ahora una independencia que ellos mismos entregaron con la LOPJ 6/1985 y de aquellos polvos, estos lodos. Si sigues votando a la PPSOE, la deriva autoritaria continuará. Necesitas obrar con independencia de criterio y hacer lo que se debe hacer, sin caer en corrupción alguna. Un comportamiento cívico y cabal por parte de todos, cada uno en su puesto de trabajo, cerrará las puertas a la insoportable corrupción de la PPSOE. Vamos de cabeza a otro cambalache político como ocurriera con la salida de Rajoy. La PPSOE ya está moviendo los hilos para que a ninguno de los suyos le pase nada y para, de nuevo, poder cambiarlo todo para que todo siga igual. No votes más a la PPSOE. Prueba y verás.
