Antonio García-Trevijano fue el primero que yo conocí –no en persona, sino en pensamiento– que se atrevió a afirmar que la democracia española no era una Democracia, sino una oligarquía de partidos disfrazada con los ropajes de la libertad. En aquellos años, tras el adoctrinamiento al que nos someten en las aulas, fue un auténtico shock. Ahora, aunque todos lo podemos observar a simple vista, sigue siendo difícil de ver y, sobre todo, de creer ¡Esa es la fuerza del adoctrinamiento severo al que nos someten a todas horas! La partitocracia en España no es un efecto indeseado de la oscura Transición, sino que forma parte del ‘sistema democrático’ diseñado por el Régimen Franquista para perpetuarse en el actual Régimen del 78. Por eso, la libertad, la igualdad y la fraternidad no son sus divisas, sino que lo son la lealtad y el prietas las filas. ¡Santos, sé fuerte! Nuestra democracia se parece a una democracia real lo mismo que una castaña a un huevo. Nada que ver.
En España la PPSOE ha conseguido fusionarlo todo en el Régimen del 78. Hemos vuelto a la casilla de salida. Los teléfonos interconectan todas las instituciones con un Poder Ejecutivo que está por encima de todos ellos y de la Ley y de la Constitución a través de centenares de miles de comisarios políticos que ejecutan cualquier orden, por ilógica y antijurídica que parezca, porque su futuro de prebendas va en el envite o, lo que es peor, porque creen que sirviendo al régimen sirven a España. La PPSOE se mueve entre el oportunismo y el mesianismo, revolviendo el río para poder pescar en los fondos públicos. Vamos, un Franquismo 2.0 como la copa de un pino. En 2025, no existe la democracia que reclamaba Trevijano: no existe ni la representación genuina ni la separación real de poderes. Lo único que existe es un Poder Ejecutivo que dirige tanto al Poder Legislativo –que es una suerte de club de fans del primero—como al Poder Judicial a través del CGPJ, del TS y del TC. Por eso, la ‘Ley Bolaños’ pretende controlar al resto de Juzgados y Tribunales con la ayuda del MF. Tres en raya. Por si fuera poco, los grandes medios de comunicación se han pasado al régimen a cambio de pingües subvenciones y han creado un gran NODO con el que, cada día, te dan tú dosis de confusión, adoctrinamiento y polarización.
Trevijano exigió que la Constitución garantizara la libertad colectiva por encima de los privilegios individuales de los partidos; señaló que la verdadera libertad política no se mendiga, se construye; y que la unidad de la Nación no es un eslogan, sino un principio que exige instituciones sólidas y no un mercadeo de favores. ¿Te suena? La PPSOE hace todo lo contrario para perpetuarse en el Poder, como antes lo hizo Franco. Ahora te venden que todo es fruto del consenso y de la reconciliación cuando, en realidad, es fruto del mismo sistema autoritario que se reinventa una y otra vez para subsistir. Por eso, cambian favores y desdibujan los límites constitucionales. Trevijano se ciscaba en ese consenso que la PPSOE ha convertido en fetiche desde la oscura Transición y que supone, en realidad, la sumisión del Pueblo a los políticos. Igualico que el difunto de su abuelico. Trevijano denunció que ese consenso es a menudo la coartada de los mediocres para perpetuarse. Por eso, en España disentir es casi un delito y si lo haces todos te señalan con etiquetas para cancelarte a renglón seguido. El Régimen del 78 es tan democrático que en el mismo solo caben los dogmas de la PPSOE. Trevijano decía alto y claro la Democracia no es el silencio de los corderos, sino el rugido de los ciudadanos libres.
Todas las profecías de Antonio García-Trevijano respecto de lo que sucedería en esta falsa democracia se han cumplido con creces. Recuperar sus ideas de libertad y democracia debería estar en el debe de todos nosotros, al menos de los que aspiramos a ser ciudadanos y no súbditos. Su apuesta por una República Racional, que no sacrifique los principios en el altar de la conveniencia, debería ser nuestra apuesta. Rechazar el Régimen del 78 y a la PPSOE para recuperar la dignidad de la democracia y de la política es el único camino para ganar el futuro de España y el nuestro propio. Trevijano dijo también que la libertad no se pide de rodillas, sino que se exige con la cabeza bien alta y con él yo os pido que no votéis más a la PPSOE porque es el auténtico cáncer de nuestro país.
