Esta es la pregunta que me viene a la cabeza cuando me desayuno leyendo el siguiente titular en Vozpopuli: “Canarias acoge más menas que Grecia y Reino Unido juntos”. Tenemos un problema con los MENA (Menores Extranjeros No Acompañados). Un problema, para empezar, de discriminación por cuanto los menores nacionales no pueden ir solos a ninguna parte con la lamentable excepción de la pastilla del día después. ¡Menudo progreso! Sin embargo, los MENA pueden hacer de todo. O todos tirios o todos troyanos, porque el cachondeo que se traen con su régimen jurídico no es compatible con un auténtico Estado de Derecho. La igualdad desaparece para dar paso a la discriminación política.
Su llegada –a diferencia de lo apuntado por el periodista—no es sorpresiva sino perfectamente orquestada por las autoridades desde el momento en que todos viajan en grandes barcos imposibles de ocultar a la autoridad marítima. Los cayucos remolcados por esos buques son solo para lograr el ‘efecto rescate’ ante las cámaras de la TV. Un rescate que no podrían vender si bajan tan campantes de un crucero. Esas condiciones son las que multiplican las llegadas a España porque son el cómplice perfecto para el negocio montado por las mafias africanas. No lo hacen solos, tienen socios aquí, en España. Por eso, Canarias acumula 8.500 MENA –el 97 % son varones– provenientes mayoritariamente de Senegal (2.027), Mali (1.434), Marruecos (823) y Gambia (543). Así que también sabemos a dónde hay que devolverlos. Pero no hacemos nada, ¿por qué?
La financiación de este chiringuito es un problema por excesiva e improductiva. Ahí es donde algunos en España se lo están llevando crudo. No lo duden. Lo que falta es Ley y Orden para poner fin a esta farsa de los MENA. Nos dicen que cada Centro de MENA necesita entre 5 y 30 profesionales y que, casi todos, están por encima de la recomendación de ACNUR y UNICEF de un educador por cada 10 MENA. Su coste en Canarias asciende a unos 145€/día por plaza (4.350€/mes por MENA) que salen de los fondos de protección social autonómicos y nacionales. Una financiación que para sí quisieran muchos niños nacionales en condiciones difíciles, pero para ellos no hay nada. Solo por eso, resulta ridículo.
Tenemos un déficit de financiación en servicios esenciales para los españoles como son la Sanidad, la Educación, la Seguridad o las infraestructuras y, sin embargo, los políticos deciden gastar ingentes cantidades de dinero en cooperación internacional y otras zarandajas que el Pueblo no necesita –no te digo ya los contribuyentes—por lo que se hace necesario preguntar ¿adónde va realmente todo ese dinero? ¿Tal vez a que la República del Congo luego financie al FCB? Todo puede ser porque todo este capítulo de la cooperación internacional es un evaporador de dinero público en favor de unos pocos.
¿Qué sentido tiene que vengan si no es para alimentar todo tipo de delincuencia? Esos MENA, naturalmente francófonos porque provienen de ex colonias francesas que todavía aportan más de 400.000M€ anuales a las arcas francesas mientras a España no le dan nada, no saben hacer la o con un canuto por lo que no pueden incorporarse al mercado de trabajo, ni aportar valor. Lo único que pueden hacer es enrolarse en la economía sumergida que, por definición, es delincuencial. Supongo que en una economía con baja productividad como la española y un sistema productivo cada vez más parecido a Las Vegas son el escenario perfecto para rebajar costes a base de inmigración. Por ahí van los tiros.
Para los españoles de a pie son una ruina, te digan lo que te digan. Han entrado millones a trabajar legalmente, mientras el paro sigue por las nubes. No solo contribuyen al cachondeo del paro, sino que alimentan el nuevo modelo low cost de servicios a la hostelería, a la construcción y al campo que busca la PPSOE, en línea con los deseos de la UE y los EEUU. Son el Caballo de Troya que facilita una economía intervenida y una sociedad sojuzgada. Su valor reside en la oportunidad que brindan a los políticos para poder seguir engañándonos como lo vienen haciendo desde la oscura Transición. Abandona a la PPSOE si anhelas un futuro mejor y abandona la idea de que en la inmigración está tú futuro porque es al revés.
