El actual Régimen del 78 se fraguó durante la oscura Transición mediante la oportuna fusión fría entre el Régimen de Franco y la PPSOE –ese contubernio entre el PP y el PSOE que existe desde el principio, aunque nunca se llama de esa manera—gracias a su denominador común de carecer, ambos, de espíritu democrático. Lo hicieron, simple y llanamente, para que los que estaban en el poder pudieran seguir estando, a cambio de incorporar a unos cuantos supuestos demócratas que luego resultaron ser imitadores de una dictadura a la que siempre han deseado volver. Tras varias maniobras lampedusianas, ahora comprobamos en el mismo NODO de entonces que estamos exactamente donde al principio. Así las cosas, ese ‘cambio’ que nos vendieron con engaño y oportunidad, en realidad solo fue una ampliación del tiovivo político que ya venía dando vueltas desde la Restauración. La ampliación fue grande, pero el cambio político fue pequeño, aunque todos te digan lo contrario.
La clave de nuestro porvenir está en el 23 CE (“Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal”). La solución que necesitamos pasa porque personas ajenas al actual sistema político den un paso al frente y participen y hagan participar en los asuntos públicos a todos los desencantados con la PPSOE. Nuevos partidos y personas nuevas ajenas por completo a la PPSOE que nunca antes hayan ocupado cargos públicos digitalmente. Necesitamos nuevos partidos y nuevos políticos que tengan un proyecto racional para España, desde cualquier perspectiva. Personas que estén dispuestas a comprometer un programa y a marcharse si no funciona. El fin último tiene que ser siempre la mejora de la vida de las personas y el viejo ideal de ¡Libertad, Igualdad y Fraternidad!, frente a los continuos enroques de la PPSOE para retener el poder.
Los partidos del nefasto Régimen del 78 solo juegan al poder por el poder y por eso están hipotecados por 65 años de corrupción in crescendo, tanto propia como ajena, que los invalida no solo para pensar en soluciones a las calamidades que crearon, sino para tomar las decisiones transformadoras necesarias porque, si no las han querido tomar antes, ¿por qué carajo van a querer tomarlas ahora? Olvídate de todo lo que huela al Régimen del 78 y apuesta por partidos y políticos nuevos. Solo ellos, desde una perspectiva final de Libertad, Igualdad y Fraternidad, podrán sacarnos del actual marasmo creado por la PPSOE.
El porvenir de España está en las manos de todos aquellos a los que la PPSOE consiguió sacar de la política, emulando aquel “no te metas en política”. Cada uno de ellos tiene la responsabilidad, desde la posición que considere más oportuna, de dar un paso adelante para que se puedan crear nuevos partidos y para que personas nuevas asuman nuestra representación para transformar España en un país próspero y auténticamente democrático que garantice los derechos fundamentales y las libertades públicas recogidas en nuestra Constitución. Derechos y libertades que, ahora, son paulatinamente postergados por una PPSOE que, todo lo que pierde de un modo democrático, lo apaña luego de forma autoritaria. Contar con nuevas apuestas políticas va a ser imprescindible para poder superar el creciente autoritarismo de una PPSOE que, poco a poco, no respeta nada ni a nadie.
Necesitamos, pues, de nuevos partidos y de nuevos políticos con vocación transformadora que quieran dar la batalla política en toda España sin respetar las taifas pactadas por la PPSOE. Solo así el conjunto de la ciudadanía española podrá recuperar la ilusión en un futuro mejor y podrá participar de verdad en los asuntos públicos que nos incumben a todos. Solo la Política con mayúsculas podrá traernos la España Racional que necesitamos para desarrollarnos en paz y libertad. La PPSOE busca abiertamente lo contrario: la división y la polarización a base de unos cuentos chinos que se dan de bofetadas con la realidad. Lo cierto y verdad es que muchas personas no pueden vivir por sus propios medios y dependen de la PPSOE. Lo cierto y verdad es que, ahora mismo, España está más cerca de ser una Cuba sin Caribe que una democracia del Mundo Libre. Si quieres tener un porvenir, deja de votar a la PPSOE y verás como todo lo demás empieza a cambiar. Te lo aseguro.
