Ayer hablaba de la necesidad de votar por nuevos partidos para sustituir a los que nos llevan mal gobernando 50 años –a la PPSOE, en definitiva—y también del peligro que supone caer en las urnas de aquellos que no son sino sucursales de los primeros. La ciudadanía, manipulada por los grandes medios de comunicación –por el NODO—, cae con facilidad en los populismos que les facilita la propia PPSOE para, primero, robarles lo poco que les queda y, segundo, para demostrarles que lo de ‘virgencita, virgencita, que me quede como estoy’ resulta muy cierto en política y que siempre será mejor lo malo conocido, es decir, la PPSOE, que lo bueno por conocer. Una jugada que les salió redonda con PODEMOS, por la izquierda, y con CIUDADANOS, por la derecha. Una jugada que repetirán las veces que haga falta.
Entonces, la sucursal disfrazada de novedad, tras atesorar las esperanzas de cambio de aquellos que lógicamente ya no aguantan a la PPSOE, te la vuelve a pegar dejando al descubierto una corrupción al cuadrado que te vacuna contra el cambio durante unos años. Esto es lo que acaba de pasar en Argentina con Milei que prometió el oro y el moro, sin especificar mucho más, y ahora descubrimos que el moro de los recortes era para la ciudadanía mientras que el oro volvía a ser para los imperantes y su séquito (ver el ‘Caso Spagnuolo’). Vamos, lo de siempre. En este caso, Karina Milei, buscando en el baúl de los recuerdos, halló nada menos que a los Menem para asociarse con ellos. Increíble, pero cierto.
Esto ha tenido afortunadamente consecuencias: LA LIBERTAD AVANZA, el partido con el que Milei alcanzó la presidencia, se acaba de pegar un batacazo electoral en las provinciales de Buenos Aires, este pasado día 07.09.25, al conseguir, con el 85% escrutado, un 34% de los sufragios frente al 47% del peronista Axel Kicillof de FUERZA PATRIA. Aproximadamente, unos 26 escaños frente a los 34 de su rival, entre diputados y senadores. Un resultado desastroso ya que Buenos Aires es la jurisdicción clave para controlar el Congreso al atesorar el 38% del censo nacional y más del 30% del PIB. Un batacazo que todos leen en clave nacional, como un referéndum directo sobre su gestión, al votar tras destaparse el escándalo que incluye a su hermana y mano derecha. Milei, sabedor de que necesita ganar las distintas elecciones para llevar a cabo su proyecto, se apresuró a reconocer la “clara derrota” para luego asegurar que no cambiará su rumbo económico basado en el ajuste fiscal y la reducción del Estado: “no retrocederemos ni un milímetro… vamos a acelerar y profundizar el rumbo”. Sin embargo, la corrupción del ‘sistema Milei’ hace que la cosa ya no vaya solo de economía.
La economía argentina es un desastre ocasionado por decenios de peronismo que han disparado la corrupción, la inflación y el desempleo. Milei no puede acabar con ello a corto plazo. Para conseguirlo –si realmente fuera su meta—necesita de varias legislaturas y del apoyo de las Cámaras. Eso requiere de una ejecutoria impecable y ejemplarizante. Lejos de eso, los audios destapados ponen de relieve que la corrupción llegó cuando ascendieron al poder y eso la ciudadanía no lo perdona porque, para chorizos, ya están los peronistas. En las nacionales, previstas para el 26.10.25, se jugará el poder legislativo necesario para acometer sus reformas. No obstante, con su reacción de tratar de imponer la censura para tapar su corrupción –lo mismo que hicieron antes los kirchneristas con los medios críticos—, Milei viene a confirmarla.
Las lecciones que podemos extraer son dos: la primera, que como el poder corrompe, tenemos que rechazar a cualquiera que quiera situarse por encima de la Ley y la Constitución. Si no gustan, cambiémoslas por los procedimientos creados al efecto. Rechacemos de plano y sin contemplaciones a cualquier político que se salta la Ley y/o la Constitución, dejando de votar a ese partido si no lo pone de patitas en la calle inmediatamente. Punto. La segunda y complementaria, es rechazar a cualquiera que sea pillado en prácticas corruptas. Político y/o partido. Ningún corrupto va a realizar una gestión en tú favor. No apoyes nunca más a quién ya se corrompió. Lo hará mil veces más si le das la oportunidad. La PPSOE te ha dado ya sobradas muestras de su corrupción moral, política y económica, ¿qué razones tienes para seguir apoyándoles? Mientras respondes, te digo che, por mí, el boludo de Milei se puede ir ATC.
