Tusquets publica el último libro de Leonardo Padura, ‘Morir en la arena’, en el que describe la estafa que supone para su generación ese comunismo que les prometió el paraíso en la tierra a cambio de su libertad y de la nada que han sacado al final. Una reflexión que certifica la gran mentira del comunismo que lo único que puede hacer es atarte a la miseria. Una miseria absurda para el potencial que tiene la Perla del Caribe y que, a mi juicio, constituye una especie de minority report de lo que puede a pasar en España si seguís votando a la PPSOE. En Cuba las personas allí atrapadas tienen cada día que tragar con muchas cosas: con los cortes de luz, con el desabastecimiento, con la ruindad, con la decadencia y con la tristeza que todo eso trae consigo. Padura reconoce que «la idea de esta novela surgió sencillamente de una observación de la realidad que está sufriendo Cuba, y sobre todo de la preocupación por el destino final de una generación que, después de tanto trabajar, se encuentra empobrecida, con muchas carencias». Una novela que trata de temas como la perversión de la utopía, la libertad individual y la represión de los intelectuales. Una novela que, a la postre, refleja la derrota total de la sociedad cubana: de los que se plegaron al régimen y también de los que no lo hicieron porque todos, en mayor o menor medida, viven afectados por la ruina del dichoso comunismo.
Una novela que en Cuba solo circulará en copias piratas que vienen a ser los testigos sordos de la actual prolongación de la nada. Una novela que huye de la redención que el régimen castrista fía al amor, a la amistad y a la gente. Al Caribe, al cabo. Una Cuba que rechaza a la Yuma de la que vive. De allí llegan las remesas que, puntualmente, los exiliados envían para que sus padres y familiares sobrevivan, incurriendo en la contradicción de alimentar al régimen que rechazan. Un régimen comunista que los ha convertido en sus financiadores abriendo de facto la mano a la emigración que suma 1,2M de personas en los últimos cinco años (más del 10% de la población total). Un régimen que seguramente también esté detrás –igual que en España—de las mafias que controlan esa emigración que cobran 10.000$ por llegar a la Yuma vía Nicaragua. La ‘ruta de los coyotes’ la llaman. Un dinero que pocas personas pueden financiar en la Isla y que ninguna puede atesorar sin conocimiento de las autoridades. Por eso, el autor refiere que «en Cuba solo hay una industria que funciona: la del control».
Los que se tienen que quedar a regañadientes comprueban en sus carnes que el “Estado protector del que provenía todo lo que podías tener: desde el pan con que desayunabas por la mañana hasta la posibilidad de acceder a un automóvil o una casa”, siempre con la autorización por escrito de las autoridades, ya no funciona. «Ese Estado protector se ha ido llenando de agujeros por su propia incapacidad, sobre todo económica, y la gente tiene que buscarse la vida como puede» y, por eso, la gente ha aprendido la lección y “ya no confía en las soluciones colectivas”. Esa inutilidad manifiesta genera una pregunta inevitable: ¿cómo es posible que sigan los mismos en el poder? Una pregunta que yo también me hago en España. La respuesta de Padura es que «el Estado tiene el control de todos los medios importantes y, si intentas luchar contra él, vas a chocar contra un muro demasiado fuerte, con consecuencias personales muy duras». Una afirmación que cualquiera podría hacer del Régimen de la PPSOE en España.
Aquí también la máquina de adoctrinamiento nos vende lo maravilloso que es el Régimen del 78, lo avanzado, lo democrático, etc… pero en realidad no paran de mentirnos acerca de la realidad de un país que ha pasado de ser la 8ª potencial mundial a la 16ª merced a una mezcla deletérea de ideología, humo y control. Padura nos brinda la crónica de la derrota total de la sociedad cubana a base de conformarse con lo que le daban. Una crónica que, si no eres demasiado obtuso, nos anticipa lo que puede pasar aquí en España si seguimos conformándonos con lo que la PPSOE nos da. Por eso yo te digo: huye como de la peste de las políticas colectivizadoras. No cambies tú libertada por nada. Si haces estas dos cosas en breve y sin remedio estarás en manos de un Estado que no va a mirar por ti, sino solo por los imperantes y su séquito. Espabila antes de que España se convierta en una Cuba sin Caribe.
