La entrevista a Lorenzo Bernaldo de Quirós en TO nos brinda las claves de la herencia del ‘sanchismo’ ahora que termina 2025. Para empezar, señala que la economía española es un enorme espejismo porque su crecimiento se basa únicamente en el gasto público, en la inmigración y en el turismo. Un modelo propio de países en vías de desarrollo, que ni siquiera es sostenible, y que nos aleja de la UE en términos de productividad y renta per cápita. Un desastre. De seguir en esta línea –asegura– España en 10 años estará entre los tres países con menor nivel de renta del continente.
España, además, mantiene un déficit público estructural del 3% mientras la presión fiscal –la recaudación sobre el PIB—y el esfuerzo fiscal –la presión fiscal sobre la renta per cápita—se han disparado superando en un 17,80% a la media de la UE. Es decir que, a pesar de haber exprimido a familias y empresas, el gobierno Sánchez ha sido incapaz de reducir el déficit estructural. Una política impositiva, que crece a ritmo de dos dígitos superando por primera vez los 300.000M€ de recaudación, que desincentiva el trabajo, el ahorro y la inversión, formando un círculo vicioso alrededor de nuestra economía. El drama llegará cuando el crecimiento no pueda financiar el gasto estructural que se ha ido consolidando y que, en su mayor parte, es gasto corriente, esto es, transferencias para comprar votos. Es el mismo modelo que llevó a la Argentina a la ruina.
Es la paradoja de Sánchez y de la gloriosa izquierda patria: a pesar de su gran preocupación por los desfavorecidos, tras 7 años de fuerte expansión del gasto público y de una terrible presión sobre el mercado de trabajo (SMI, despidos, contratos…) resulta que encabezamos el pelotón de los países europeos con mayor riesgo de pobreza y exclusión social, mientras el IBEX35 se pone de grana y oro. ¿Lo ves ya o no lo quieres ver? Una parte va para sostener los votos de los pensionistas que cobran muy por encima de lo cotizado mientras los que trabajan no generan las cotizaciones necesarias para sostenerlos –a pesar de estar a millón—porque sus salarios son pequeños. El modelo hace aguas y el déficit por pensiones que genera no solo mata nuestra economía, sino que matará también a los actuales trabajadores pobres dedicados a financiar a pensionistas ricos.
La realidad es que desde 2008 el nivel de vida en España está estancado y tiende a la baja. Las rígidas condiciones del mercado laboral y la asfixiante presión fiscal impiden el ahorro y la acumulación de capital cerrándole la puerta a la inversión y al crecimiento. Después, las nefastas regulaciones crean cuellos de botella –como el del suelo y la vivienda—e impiden la libre competencia haciendo imposible el desarrollo. Concretamente, los pisos son caros porque no se hacen los suficientes. La oferta está limitada por la regulación del suelo y por una fiscalidad disparatada. Las Administraciones Públicas restringen y encarecen el suelo para mantener los precios altos y financiarse vía impuestos. Si a todo eso le sumas la inseguridad jurídica generada al favorecer la okupación e inquiokupación y al impedir o entorpecer los desahucios, pues ya tienes montado el belén.
La inmigración también presiona nuestra economía al pasar del modelo del siglo XIX y principios del XX, donde el inmigrante llegaba sin ninguna clase de cobertura y tiraba exclusivamente de sus propios recursos mientras se adaptaba al país de acogida, a una inmigración que disfruta desde el primer día de todo tipo de servicios convirtiéndose, no en ‘creadora de riqueza’, sino en ‘receptora de rentas’ y de ahí el ‘efecto llamada’. La inmigración descontrolada estresa la financiación y la respuesta de los servicios públicos. Por todos esos errores y sus nefastas consecuencias, los españoles concedieron una mayoría absoluta en 2011 al PP. Sin embargo, al PP no le dio la gana cambiar de rumbo y prefirió seguir de la manita del PSOE. ¡Es la PPSOE, amiguitos!
En definitiva, los errores del PSOE y la dejación absoluta del PP han dado paso a la izquierda más radical de Sánchez que, movilizando más recursos que nadie, está generando más pobreza que ninguno. ¿Dónde está el dinero? Lo está evaporando el cambio climático. Lo peor es que para tapar su inutilidad y su latrocinio nos conducen a un colectivismo carnívoro donde todo se estataliza, desde la economía a todo lo demás. España está a punto de cruzar el Telón de Acero con la PPSOE. Si no les dejas de votar, acabaremos viviendo como en la RDA.
