El desgobierno de Sánchez prepara una ley para culpar a las empresas de su propia corrupción. La corrupción siempre es de la Administración porque es ella la que tiene la llave de la despensa. No te dejes engañar. Su enésimo plan consiste ahora en una ‘lista negra’ de compañías condenadas por haber incurrido en delitos de corrupción y una reforma penal que elevará de 15 a 20 años las penas de inhabilitación para contratar con la Administración si has participado con ella en dichos delitos de corrupción. A la Administración, como te puedes imaginar, no la pasará nunca nada, bastante tiene con sostener a todos los comisarios políticos que hacen posible dicha corrupción. ¡Pobrecitos!
De esa manera arranca el Anteproyecto de Ley Orgánica de Integridad Pública que suena más a cortina de humo que a otra cosa porque las empresas se limitan a seguir la corriente de las AAPP para sobrevivir: si la corriente es decente, pues decencia, y si es corrupta, pues corrupción a todo trapo. Son las Administraciones y los comisarios políticos –funcionarios incluidos—los que exigen mordidas a las empresas para que puedan trabajar y no al contrario. El anteproyecto, por tanto, lejos de dar una «respuesta a una preocupación de los ciudadanos y a una exigencia democrática básica», como apuntan desde el gobierno, trata de engañarte de nuevo con supuestas acciones contra la corrupción que se quedarán en agua de borrajas. La corrupción—bien lo sabes—está en los partidos que controlan al conjunto de las AAPP, desde la estatal a la autonómica pasando por la local, y a los miles de organismos públicos con los que evaporan tus impuestos para llenarse los bolsillos además de financiarse.
De hecho, el registro de empresas con prohibiciones para contratar con la Administración ya existe y la única novedad será que pasará a ser «público y accesible». Entonces, ¿si ese registro no ha conseguido detener la corrupción hasta ahora, por qué tenemos que creer que lo conseguirá en el futuro solo por resultar público y accesible? Es un truco, uno más, para engañar al ciudadano de a pie. Lo mismo puede decirse del aumento de 15 a 20 años de las penas de inhabilitación para contratar o recibir subvenciones. ¿Si con 15 no han logrado nada, por qué habrán de conseguirlo con 20? Un timo, otro más, para engañarte como a un chino.
Asimismo, prometen endurecer «el control y la transparencia de las donaciones de los partidos políticos y sus fundaciones» reduciendo el umbral para declarar las donaciones individualizadas. Ahora están obligadas a declarar las mayores de 25.000€ y con la nueva LO tendrán que declarar todas las que superen los 2.500€. «El plazo para informar es 1 mes … y se incrementará el régimen sancionador con una sanción equivalente al doble de la donación no publicada». Así que se multiplicarán las donaciones entre los 1.000€ y los 2.450€, en detrimento de las de más de 25.000€. ¡Que medidas tan espectaculares! ¿Qué se lo digan a Koldo que se consagró con el pitufeo! Por último, prometen obligar a los partidos a hacer auditorías externas e independientes, lo que no dicen es cuándo.
Como dijo Albert Einstein: “la vida es como una bicicleta, para mantener el equilibrio tienes que seguir adelante”. La cuestión no son ya esos miles de cuentos que la PPSOE inventa para que te despistes y les vuelvas a votar una vez más. La cuestión de fondo ya no es la corrupción de la PPSOE, sino su nefasto sistema que impide que puedas progresar, rompiendo el equilibrio que hasta ahora, mejor o peor, te había mantenido en pie y con cierto equilibrio. Si de verdad quieres seguir adelante, tienes que dejar de votar a la PPSOE. Hazlo por cualquier otro que te convenza hasta que des con el adecuado. Cambiar las cosas y lograr una política racional depende de ti, de ti únicamente.
