La carencia de servicios no es igual en toda España. En esta Soria dejada de la mano de los imperantes y su séquito, la brecha con el resto se va agrandando poco a poco. Algunos están ya en el siglo XXI, cuando otros intentamos coronar el XX. En este contexto, la noticia del HDS señalando que la Mancomunidad de Tierras Altas se queda sin su proyecto de comercio digital viene a ahondar en este desastre comparativo. Resulta que la compañía llamada a extender la banda ancha por los pueblos de Tierras Altas ha renunciado al contrato dejando a muchos sorianos compuestos y sin servicios electrónicos. Desde luego, con estas zancadillas la repoblación de la España Vaciada lo lleva claro. Tenemos varias Españas con distintas velocidades… pero con los mismos impuestos. Entretanto, nuestros falsos representantes siguen con su cantinela de la igualdad y la solidaridad. ¡Vaya cuento chino!
Lo más cierto es que, en Soria, seis de cada diez pueblos no disponen de banda ancha fija. La subdelegación del gobierno, siempre atenta a las necesidades ciudadanas, anima a los afectados a contratar tecnología satelital, aunque antes ya les ha cobrado los mismos impuestos que a los que sí disponen de ese servicio. Claro que sí, carichi. Entretanto, permite que el adjudicatario de ese proyecto de 630.000€, financiado con fondos Next Generation al 80% y completado con fondos de la Mancomunidad, se retire dejando tirados no solo a los moradores de aquellas tierras –que ya no podrán hacer pedidos online y recogerlos después en unas taquillas preparadas a tal efecto– sino a toda la estructura montada para la ocasión con dos supermercados nodriza que habían adquirido vehículos de reparto e instalado esas taquillas en 20 pueblos. Primero se quedaron sin tiendas, por carecer de las condiciones mínimas para sostener la población necesaria para mantenerlas, y ahora se quedan sin comercio digital por culpa de este nuevo apagón: el apagón soriano.
En 2021, el gobierno de España aprobaba un ‘plan único’ con 4.000M€ para llevar la fibra a todo el territorio nacional. Sin embargo, cinco años después las Tierras Altas de Soria se quedan colgadas del 3G y ya están pensando en volver al tam-tam o a las señales de humo. La cosa no va de dinero, ni de banda ancha –que no te engañen–, sino de la falta de voluntad política para no dejar atrás a ningún compatriota. Lo que están haciendo con las Tierras Altas es lo mismo que si, en el siglo pasado, les hubieran dejado sin electricidad. Para más inri, las operadoras en este país son un oligopolio basado en concesiones de un poder político que puede obligarles a lo que quiera, pero que prefiere las ‘puertas giratorias’. En este contexto, las declaraciones del subdelegado, apuntando que «somo pocos y a las operadoras no les interesa traer la fibra hasta aquí”, son otro cuento chino para engañarte.
Si pagamos los mismos impuestos, tendremos derecho a los mismos servicios esenciales. El desahogo de decir que contraten internet satelital –que se suma a los seguros sanitarios, a las alarmas domésticas, etc.…– no es aceptable cuando se pagan los mismos impuestos que en otros territorios que sí disponen de esos servicios. Tampoco es aceptable que las compañías se nieguen a extender la fibra cuando operan amparadas por concesiones administrativas. A otro perro con ese hueso. La denostada ‘prioridad nacional’ de VOX no solo va de extranjeros. Va de cosas como ésta: de inversiones que no llegan para asistir a los que han pagado impuestos toda la vida –y que se necesitan para integrar y cohesionar todos los territorios con servicios esenciales parejos– porque el dinero vuela hacia quienes ni han contribuido todavía ni, seguramente, lo harán nunca, porque su posición en el mercado les impide aportar valor a la sociedad y los convierte en receptores netos de prestaciones públicas. Otro cuento chino.
Los imperantes y su séquito te toman el pelo constantemente con las virtudes de una inmigración desaforada que no necesitamos cuando estamos sosteniendo a más de tres millones de parados. Ponedles a funcionar, copón. No traigáis más gente hasta que hayáis colocado al último parado. Los que vienen no son ingenieros precisamente, por lo que no digáis más que los necesitamos. El apagón soriano se produce, en parte, por cosas como ésta. Los mandamases –porque de representantes no tienen nada– están interesados en confundirte, en tener nuevos colectivos dependientes del poder y en utilizarlos social y políticamente. No están interesados en tú crecimiento, sino en el suyo. ¡Te quieres enterar! El malogrado proyecto de las Tierras Altas se llamaba ‘Tú próxima compra inteligente‘ y yo te digo que tú próxima compra inteligente será dejar de comprar a los que te llevan engañando 45 años. Pulsa otro interruptor si quieres ver la luz.
Mario González Casado. Abogado. Maútiko Abogados.
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