Hace casi dos años, en IT MAGAZINE (ver la entrada ‘Orgullo de pertenencia’), destacaba como los éxitos deportivos de las distintas selecciones, de todas, tienen siempre un efecto devolutivo en el sentido de devolvernos, en ese momento, a lo que realmente somos y sentimos: somos españoles y nos sentimos españoles, por encima de todo y de todos. En ese momento, la victoria o la derrota son nuestras. En ese momento, el crisol de la hispanidad funciona y nos fundimos en un solo ser, ajenos por completo a las mamarrachadas de unos políticos que siembran la discordia a diario para poder mantener, egoístamente y en beneficio propio, un espacio de poder. En ese momento, el Deporte consigue sublimar a la Nación y todos somos rojigualdas dentro de nuestro corazón.
Si eso sucede en cualquier ocasión, en las citas importantes el efecto es ciertamente exponencial. Entonces se trataba de las Olimpiadas de Francia 2024 y ahora del Mundial de Fútbol 2026 organizado, por cierto, por una de nuestras naciones hermanas, Méjico, y disputado frente a otra: Argentina. Las tres unidas por una cultura y un idioma común que nos engrandece a todos los que formamos parte de la Hispanidad. Una comunidad de naciones hermanas que revienta a otras que se creen el ombligo del mundo, pero que jamás alcanzarán las cotas de grandeza de una España Universal que fusionó infinidad de mundos en uno solo. Su respuesta fue la ‘leyenda negra’, la única posible frente a quien en todo te aventaja y supera.
Ayer, antes de empezar el partido, asistimos al triunfo de esa Hispanidad: España contra Argentina, dos partes iguales de un todo sensacional, le mostraron al mundo cuanto valen los españoles, los peninsulares y los de ultramar. El partido solo tuvo un color porque España, con el futbol total de ‘Luis de la Gente’, le dio un baño a Messi y su banda. El resultado, corto, fue lo de menos porque respondió a lo que vimos en el campo. Sin embargo, los argentinos no son nuestros enemigos, son nuestros hermanos. No confundas nunca a un hispanoamericano con un extranjero.
Hoy, la celebración será tan abrumadora como el sentimiento español que la sostiene. Un sentimiento en el que podremos encontrar nuestra salvación apostando por sumar y multiplicar, en lugar de por restar y dividir. Estando unidos podremos superar el maldito Régimen del 78 –el Régimen de la PPSOE– que lo único que ha conseguido es consolidar un franquismo con chaqueta de pana cada día más casposo. Necesitamos alcanzar, de una vez por todas, la democracia real de ciudadanos libres e iguales ante la ley. Estos momentos de alegría desbordante son momentos de liberación porque vislumbramos que todo es posible. Dejamos a un lado el miedo y ese ‘virgencita, virgencita que me quede como estoy’ que los políticos nos inoculan a diario, para desear un cambio a pesar de los riesgos.
Hoy como entonces, traigo a colación el discurso de Biden, a propósito del atentado contra Trump, y lo parafraseo: “Podemos no estar de acuerdo, pero, aunque no estemos de acuerdo, no somos enemigos. Somos vecinos, amigos, compañeros, ciudadanos y, sobre todo, lo más importante, somos compatriotas españoles. Debemos unirnos como un país, y demostrar quiénes somos”. Esto es lo que hay que hacer: unirnos como país y demostrar quienes somos. Los políticos y la gentuza que siembren la discordia y el separatismo al pilón. Podemos hacer juntos una España que se parezca a la selección: convivencia y aportación sin preguntar de dónde vienes porque todos somos españoles. La cuestión es: quieres que nos sanemos como nación o prefieres morir como tribu.
España necesita explotar ese sentimiento nacional, que el deporte demuestra que existe, para pasar la pantalla del franquismo de la PPSOE y entrar por fin en el siglo XXI en el que, además de éxitos deportivos, juntos logremos una España unida y democrática basada en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad de todos los españoles. Tenemos que aprovechar ese ‘orgullo de pertenencia’ que desatan nuestros deportistas para dar una nueva lección al mundo de humanidad y de grandeza. Apuesta por la unión y la racionalidad. Rechaza la separación y el antagonismo. Somos españoles y juntos, no lo dudes nunca, podemos superar el Régimen de la PPSOE.
