¿En qué va a quedar el ‘accidente’ de Adamuz? Este decrépito estado de derecho de la PPSOE enfrenta una realidad tan terrible como contrastada: que la vía de Adamuz estaba dañada desde 2019 en palabras del jefe de ADIF, que la misma suponía «un riesgo» para los pasajeros y que eso se llevó la vida de 46 personas que confiaban en el tren. Esa realidad incluye que la fisura se calificase como «leve», durante siete años seguidos, para pasar a «grave» horas después del accidente. Las inspecciones pusieron de manifiesto, desde el 2019, que la huella de la fisura iba aumentando y los técnicos no hicieron nada al respecto al margen de documentarla porque no consta reparación alguna. Esa misma fisura, el día 18.01.2026 causó directamente la muerte de 46 personas.
Para más inri, cuando los carriles fueron retirados, la GC advirtió que también se retiró un carril gemelo a pesar de que sobre el mismo no había ningún informe previo de incidencia o defecto. Es decir, que se retiró material sin ninguna justificación y sin defectos aparentes. Después, tras retirar esos carriles que se sabían dañados desde 2019, los abandonaron en un recinto sin vigilancia. Una actuación que no parece muy colaborativa con la Justicia que necesita de pruebas fiables.
Mientras tanto, el ministerio de transportes ha tratado de justificar lo injustificable señalando aquello de que el tramo de Adamuz había sido objeto de una ‘rehabilitación integral’ (Puente dixit) aunque, no obstante, estaba «en seguimiento», y por eso se aprovechó el corte de la vía tras el accidente para sustituir una sección de 42 metros de carril sobre la que existían seis alertas de carácter «leve» que luego pasaron a calificar de «riesgo en la infraestructura». Sin embargo, todos los partes de mantenimiento anteriores, de ADIF y de INECO, aunque refieren una «huella de fisura en cabeza de carril», solo hablan de un problema leve. Ese problemilla leve pasó a grave tras el accidente con 46 fallecidos –el homicidio imprudente está claro y veremos si algo más– provocando su apresurada sustitución en la madrugada del 13 al 14 de febrero. Antes, durante siete largos años, no tuvo nunca la categoría de grave.
Lo más cierto es que en el ‘Caso Adamuz’ se acumulan las trampas y las mentiras con las que muchos tratarán de escurrir el bulto frente a la presencia silenciosa de 46 cadáveres en las vías a consecuencia directa de su mala praxis profesional. La corrupción rampante y transversal que nos ha traído la PPSOE hace que lo fíen todo al olvido: el escándalo de hoy se come al de ayer. No obstante, hay cosas que no podemos olvidar. Sin duda, una de esas cosas es el homicidio imprudente de 46 personas en Adamuz acreditado por los informes tanto de la GC como del CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) que señalan claramente la causa del accidente y la responsabilidad de todos los técnicos de ADIF y del ministerio. Aquí vamos a tratar de que no se olvide.
