Uno se queda de piedra cuando ve que el presidente de un club de futbol puede utilizar al presidente del CSD para intentar descabalgar al gerente de una asociación de clubes profesionales como LALIGA. Estoy hablando de Florentino Pérez que ha conseguido movilizar a José Manuel Rodríguez Uribes, presidente del Consejo Superior de Deportes, para que denuncie ante el TAD a Javier Tebas, gerente de LALIGA. Resulta increíble que en una democracia un particular pueda movilizar recursos de una Administración Pública para atacar la posición de otro particular.
El presidente del CSD, conocido comisario político del PSOE, no es la primera vez que interviene y en otras ocasiones ha iniciado procedimientos sancionadores contra Tebas. Como aquel del 2024 al calor del Acuerdo suscrito por LALIGA con el fondo CVC, en el que el real Madrid no quiso participar, que acabó en amonestación pública para Tebas. Ahora vuelven a la carga por las declaraciones de Tebas sobre Real Madrid TV aludiendo a que utilizaba tácticas goebelsianas. Es una disputa entre particulares que tienen los juzgados y tribunales abiertos para dirimir sus diferencias. Unas diferencias en las que el CSD nunca debería entrar ni, mucho menos, dejarse arrastrar por una de las partes.
Lo peor de todo es que la línea informativa de Real Madrid TV deja mucho que desear y que la mayor mano negra dentro del fútbol español es el propio Florentino Pérez que mantiene subvencionados a numerosos canales deportivos y periodistas para que amplifiquen toda la mierda que lanza contra los que considera enemigos suyos a través de Real Madrid TV y sus RRSS. No es Tebas el que perjudica al futbol español, sino el Sr. Pérez. Las palabras de Tebas comparando los mecanismos de comunicación de RM TV con las técnicas propagandísticas utilizados por Joseph Goebbels en la Alemania nazi, en una España Racional no pasarían de la anécdota. Por eso no acuden a los tribunales.
Prefieren utilizar a los amiguetes políticos a los que luego agasaja en el palco para denunciar esos comentarios banales como «intolerables y de extraordinaria gravedad» para montar un casus belli y pedir la expulsión de Tebas tanto de la presidencia de LALIGA como de la vicepresidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Además de un montaje burdo, dicha petición se enmarca dentro de la estrategia de intimidación que sigue Florentino Pérez contra todos los que cuestionan sus patéticas actuaciones y, particularmente, contra el colectivo arbitral que vive permanentemente atemorizado y/o comprado. Solo así se explica el reciente robo a mano televisiva cometido sobre el Sevilla.
¿Si los dos grandes clubes se quieren quitarse de encima a Tebas no será porque cumple con su labor de forma independiente y honrada? ¿Si los dos grandes clubes han utilizado a Uribes contra Tebas no sería Uribes el que debería marcharse a su casa? Un país decente no puede permitir que comisarios políticos interfieran en las relaciones entre particulares. Los únicos que pueden decidir sobre Tebas son los clubes asociados tanto a LALIGA como a la RFEF. No se puede consentir que Uribes y Florentino hayan convertido al CSD en otra cloaca del PSOE.
