Frente a las diatribas del gobierno contra Trump amplificadas por los grandes grupos de comunicación y su equipo de opinión sincronizada, en este blog vaticinamos la victoria de Trump en las Elecciones Presidenciales USA 2024 y ahora vaticinamos que la política de aranceles dará sus frutos y que Trump conseguirá llevar la economía americana a un nuevo estadio de prosperidad y crecimiento cumpliendo con su promesa electoral –algo que aquí no podemos ni soñar—porque no se trata de ningún mentecato –esos están todos a este lado del Atlántico—ni de un país sin recursos, al contrario, estamos hablando del mercado más dinámico del mundo, con 340M de consumidores y con muchas y grandes empresas punteras, circunstancias que le permiten enfrentarse con todos a cualquier nivel. Trump nos va a dar una lección.
Los medios te venden el desastre que será para USA la imposición de un arancel global del 10% a todas las importaciones más otros adicionales y específicos para aquellos países que imponen barreras comerciales y/o fiscales a los productos y servicios estadounidenses. Con la UE la cosa se va al 20% y al 25% que aplicará sobre todos los vehículos fabricados en el extranjero (allí se venden muchos coches europeos y aquí muy pocos americanos). No será ningún desastre para USA porque su dinámica economía se adaptará en pocos meses, La Reserva Federal se va a poner de grana y oro porque muchos no podrán ni querrán renunciar al jugoso mercado americano y, a medio plazo, muchos se instalarán allí directamente para soslayar dichos aranceles. A mi juicio, Trump a medio plazo va a cantar las cuarenta con esta jugada y se va a llevar la partida. Por eso el resto chillan. Para el resto del mundo define unos aranceles «amable-recíprocos«, país a país, en función de lo que cada uno haga con los productos y servicios yanquis y del interés que la propia USA tenga en ese país, por eso dichos aranceles no son ni lineales ni homogéneos (consultad el listado publicado).
Trump se centra en apoyar a sus productores y en recuperar las 90.000 fábricas que han perdido. Se atreve a hacer lo que necesita USA, sin tapujos, porque tiene la fuerza y la unidad de acción para hacerlo. La UE, sin embargo, no tienen ninguna de esas dos cosas: es una unión falsa e interesada que no puede hacer nada contra Trump. Su respuesta, a buen seguro, será contraproducente. Con el tiempo USA saldrá muy fortalecida y la UE tendrá que imitar a Trump si no quiere desaparecer en breve. Trump lo expresa así: «Los trabajadores estadounidenses se han quedado atrás mientras otras naciones se enriquecían a nuestra costa«. Lo más cierto es que, en solo tres meses, Trump ha puesto patas arriba el tablero mundial, ha hecho tambalear alianzas y ha conseguido concesiones de todos los países (esas no salen en los medios porque tenemos unas democracias tan transparentes como envidiables). Con estos nuevos aranceles sus ventajas van a ir a más, contrariamente a los que nos vende aquí el gobierno y todos sus corifeos.
Trump, en definitiva, no es ningún cretino y piensa tratar a cada país en función de su propio interés, por eso ha prorrogado la situación de México y Canadá para los productos cubiertos por el tratado de libre comercio T-MEC. Busca un quid pro quo con ellos y les da tiempo para que reflexionen. Entrarán, lo tengo claro. Finalmente, lanza mensajes como «nos han timado desde hace más de 50 años, pero eso ya no va a volver a ocurrir» para unir a la nación frente al resto y concluye con que «el 2 de abril de 2025 será recordado como el día en que la industria de Estados Unidos volvió a renacer«. Creo, sinceramente, que está en lo cierto y que dicha medida está en consonancia con los intereses USA en el mundo, que es para lo que le han elegido. Aquí muchos no lo entienden porque tras votar a un partido, nunca a una persona y por eso no te representan, nadie se acuerda de los intereses de España ni de los españoles. ¿Quién es entonces el idiota?
