El auténtico barómetro de la corrupción lo encontramos en los votantes y, sobre todo, en los afiliados. Los primeros se mantienen impertérritos con ese suelo entorno a los 11M de votos a pachas entre el PP y el PSOE que son 11M de anormales políticos que hacen que este país carezca de futuro a cambio de un presente cada vez más cutre. ¡Virgencita que me quede como estoy! Esta es su divisa. En cuanto a los segundos, con la que está cayendo, solo 4.400 afiliados han abandonado el PSOE en el 2024. Con eso te lo digo todo. Van 26.000 desde que Sánchez tomara el relevo de Rajoy en La Moncloa y aquí no pasa nada, buena prueba de que los afiliados le importan al partido una higa.
La nefasta gestión y la corrupción galopante del gobierno franquenstein presidido por Pedro Sánchez le ha hecho perder al PSOE un 15% de sus afiliados, empero solo un 5% de sus ingresos por cuotas (10,29M€ frente a 9,73M€). Se conoce que la cuota no es igual para todos y que los que se han marchado no eran afiliados pata negra, sino del montón. Entre ellos, seguro, habrá algunos espabilados que barruntan un final más o menos abrupto para Sánchez –que caerá cuando quiera ZP y no antes—y no quieren salir en la foto. Prefieren estar un tiempo nominalmente fuera para poder volver más limpios cuando convenga. Los chupópteros de los partidos en realidad no se van nunca, van y vienen con los vientos del poder que marcan la dirección del ingente dinero público donde ellos tienen siempre puesto su destino.
La contabilidad del PSOE arroja un dato extraño por cuanto pierden, de media, 370 afiliados al mes, cuando estando en el poder esos guarismos permanecían hasta ahora siempre en positivo. El fin de ciclo se acerca y los números cantan. Los cambios de opinión –nunca deberíamos hablar de escándalos—no hacen mucha pupa en el prietas las filas que impera entre los afiliados y los votantes más cerriles. Por ello, si hay un 15% que ya han saltado del barco por las abusivas maniobras en ceñida, tiene que ser necesariamente porque el barco hace aguas y es muy posible que no haya lanchas para todos. Muchos quieren evitar lo penoso de quedarse tirados en alta mar y se conforman con cualquier tertulia, aunque los más partidistas saben que ZP ya está negociando su rescate con el PP.
No es menos cierto que la ‘Banda del Peugeot’ trajo a Ferraz ciertas tensiones cuando, en 2016, botaron a Sánchez de la dirección del partido y poco menos que lo echaron con cajas destempladas. Afortunadamente para él, la intrépida ‘Banda del Peugeot’ –nuestros héroes del momento: Sánchez, Ábalos, Cerdán y Koldo–, con el dinero de los prostíbulos de Begoña, consiguieron darle la vuelta a la tortilla y este nuevo equipo estaba de vuelta, en 2017, para tomar las riendas de un PSOE que saldría rápidamente al rescate, en 2018, del inefable PP de Rajoy, con el pretexto, para más inri, de acabar con la corrupción en España. ¿No quieres caldo? Ahí van dos tazas. Las dos tazas, dos, de la PPSOE. ¡A ver si te enteras! Con todo, la PPSOE va perdiendo fuelle poco a poco y el PSOE pasa de tener 174.853 afiliados, en 2018, a 148.470, en 2024, y bajando.
¿Cuál es el problema de fondo? La corrupción del Régimen del 78 y de sus partidos políticos convertidos en oligarquías al servicio de oscuros intereses –del Pueblo seguro que no, y así nos va—que usan a esos afiliados como coartada democrática cuando con cualquier discursito a la medida –no te digo ya con la promesa de alguna prebenda—hacen con ellos lo que les viene en gana. Lo hacen porque la inmensa mayoría se acerca a los partidos no para dar algo a la comunidad, sino para obtener algo para sí mismos. Por ello, deberíamos repensar todo lo relativo a los partidos, para que sean los canales por lo que llegan las propuestas de mejor administración para la nación y no coladeros de advenedizos que vienen a colocar sus porteros automáticos. La democracia se ejercita y vive con el Pueblo y no en los partidos. Por culpa de este sistemita de la PPSOE, tenemos partidos donde ya no se debaten ideas de ningún tipo, sino donde solo se reparte poder. Y en todo lo demás tenemos mucha democracia, tanta que el Pueblo no pinta nada. ¿Te das cuenta del engaño? Este es el problema de fondo. La corrupción que tanto te irrita y que todos dicen combatir es solo una manifestación de todo esto. Si de verdad aspiras a cambiar este país, ataca el problema de fondo y deja de votar a la PPSOE.
