MANGAS VERDES

Todos saben que la Santa Hermandad, una suerte de policía municipal del siglo XV, con su habitual tardanza a la hora de intervenir, se ganó el refrán de ‘a buenas horas, mangas verdes’ porque, cuando todo había terminado y poco más podía hacerse, es cuando aparecían con sus distintivas mangas verdes. Lo mismo puede decirse…