A la Soria inmensamente despoblada la tientan con proyectos que tendrían un perfecto encaje con su territorio, a poco que todos se esforzaran un poquito, pero Soria siempre dice… no. Tiene ganas de ver su final, que está cada vez más cerca. Tras la mina de Borobia y la macrogranja de vacuno de Noviercas (>20.000 animales) salta ahora a la palestra otra macrogranja, esta vez porcina (4.200 animales), que, lástima grande, sería visible desde la puerta califal de la prácticamente derruida fortaleza de Gormaz, construida en el siglo IX y ampliada a finales del X con la misión de apoyar a la capital de la llamada frontera media musulmana, Medinaceli, y de detener el imparable avance cristiano desde el norte. Por si fuera poco, El Cid pasó por la misma.
El BOCYL publicó el pasado 29 de junio “el anuncio de una explotación porcina de 4.200 cerdos en la parcela 20114 del polígono 1 del término municipal de Recuerda” y el 10 de agosto concluía el trámite de alegaciones dentro de la necesaria evaluación de impacto ambiental, encontrándose dicha zona dentro del área 46 de las Áreas de Ordenación del Paisaje (AOP) definidas por el Plan Regional del Valle del Duero, aprobado por la JCYL por el Decreto 21/2010. Todo lo anterior ha llevado a asociaciones ecologistas y vecinales, arquitectos y hosteleros, y a los Ayuntamientos de Recuerda (70 habitantes) y Gormaz (20 habitantes) a alzarse contra dicho proyecto sobre la base del atentado que, a su decir, supondría dicha nueva explotación ganadera contra una de las fortalezas islámicas más grandes de Europa. Los promotores de tal insesatez, la sociedad Agro Peñaranda Esteban, por su parte, se han limitado a intentar cumplir con la ley asegurando que, si no consiguen los permisos, se irán a otra parte. No sin retranca también han apuntado que “qué bonito es comerse un torrezno de Soria en un buen restaurante de una gran capital. La gente debe de pensar que caen del cielo”.
Entretanto, la plataforma Soria ¡Ya! Acaba de anunciar su participación, durante este fin de semana del 17 al 19 de septiembre, en la III Asamblea General que organiza este año la coordinadora España Vaciada (con 160 asociaciones de 28 provincias) en la localidad de Priego (Cuenca) y en la que quieren prestar especial atención al “Modelo de Desarrollo para la España Vaciada” recogiendo propuestas y acciones muy concretas para conseguir un país más vertebrado y cohesionado declarando que «ésta es una magnífica ocasión para que las asociaciones que luchamos por el futuro de nuestros territorios, sigamos apostando por buscar las sinergias que nos permitan sumar esfuerzos de cara al futuro y demostremos que podemos trabajar unidos por el bien común de nuestras poblaciones”. Supongo que luchar por el futuro de Soria consiste en decir que no a lo poco que nos llega sin ni siquiera aportar soluciones alternativas.
Sin ningún miramiento, el gobierno de turno le colocó a Soria una macrocárcel -que no produce nada porque es gasto público puro y duro- y ahí la tenemos plantada con el máximo impacto visual y sin estrenar mientras todas estas asociaciones se callan así que, independientemente de que estos tres proyectos cumplan o no con la Ley –extremo que desconozco y que en cualquier caso debería poder solucionarse con criterio y a favor de todos los intereses en conflicto-, lo más cierto es que en la España Vaciada, particularmente en Soria, se ponen todo tipo de pegas a cualquier proyecto motivo por el que cada vez está más vaciada y motivo también por el que cada vez resulta menos atractiva con lo que de victoria en victoria de este tipo es muy fácil predecir su colapso final. Eso sí medioambientalmente un 10. Si lo que están esperando es a que les instalen una fábrica de semiconductores medioambientalmente perfecta, pues pueden esperar sentados porque eso resulta quimérico en un mundo competitivo y en el que más de 50 lugares en España pueden ofrecer condiciones mucho más atractivas. Lo que tienen que intentar es poner en valor sus recursos, entre los que destacan los agro-ganaderos (y los mineros, los que tengan la suerte de tenerlos) porque si no, están muertos. Lo demás, como siempre, son cuentos para vivir del dinero público sin hacer absolutamente nada, garantizando un sí a la despoblación.
