Todos lo ven, aunque nadie hace nada. Y mucho menos el Desgobierno Comunista. Hasta hay quienes han bautizado el fenómeno como “empresa zombi” por aquellas sociedades económicamente muertas, pero mantenidas “activas” artificialmente por sus propietarios a la espera bien de medidas de compensación por parte del Estado bien de una recuperación que no llega. Lo más cierto es que, a día de hoy, el Desgobierno Comunista sólo ha repartido 1 de cada 4 euros de ayudas a empresas –tiene que seguir financiando con la diferencia sus disparatadas medidas- y que ya se han declarado un 31% más de Concursos de Acreedores en 2021 y se prevé que la cifra siga creciendo en 2022. Es el río que no cesa y que pone de manifiesto la realidad de nuestra economía más allá de la propaganda.
Aunque muchas empresas están intentando mantenerse a flote como pueden durante estos 10 primeros meses del ejercicio 2021, un total de 3.899 empresas han entrado en concurso de acreedores –un 31% más respecto al mismo periodo de 2019- y ello a pesar de que se mantiene en vigor la moratoria concursal que se activó con la pandemia y que fue prorrogada hasta el 31.12.2021 por el RD-L 16/2020, de 28 de abril, retrasando el plazo para ejercitar el deber legal de declarar el concurso. Se trata, por tanto, de la cifra más elevada desde 2015 y, en números globales, supera el total de concursos declarados entre 2016 y 2020, según publica el Colegio de Registradores. Lo peor es que la tendencia es al alza y si la media es de 390 concursos/mes, el pasado octubre ya se declararon 423 (un 7,9% más sobre el 2020 y un 12,5% más sobre 2019), con lo que el año se cerrará con más de 5.000 concursos, aproximadamente un 30% más que en 2020. Afortunadamente, la creación de empresas también rebota y se han creado un total de 85.460 sociedades (un 32% más que en 2020 y un 6,5% más que en 2019), aunque otras 24.167 fueron dadas de baja (un 28,6% más que en 2020 y un 8% más que en 2019).
Resulta evidente que la masiva intervención en general de los gobiernos ha evitado una ola de insolvencias en toda Europa a consecuencia de la crisis por la pandemia del coronavirus chino, pero, con todo y con eso, España se sitúa a la cabeza mundial de insolvencias con un +24%, según el Atlas Concursal 2021 presentado por el REFOR (Registro de Economistas Forenses, órgano especializado del Consejo General de Economistas en materia de insolvencias). A España le siguen Chequia (+14%) y Rumanía (+11%) mientras los principales países, como Francia, Italia o Alemania, experimentan disminuciones. La media es de +13% en 2021, comparado con 2019, y la previsión para el año que viene es de un +27% de media respecto a 2019 y de un +26% para España. Los expertos destacan los concursos de personas físicas (fundamentalmente autónomos) para los que prevén un aumento significativo durante el último tramo de este año y durante todo el próximo año impulsados por el temor a la nueva regulación concursal teniendo en cuenta, además, que estos concursos ya crecieron un 35% en 2020, siempre sobre 2019, representando el 47% del total de concursos de acreedores.
La economía española se mantiene aún un 5% por debajo del nivel de marzo de 2020 cuando la mayor parte de nuestros socios europeos ya han conseguido ya recuperar los niveles previos a 2020 por lo que el actual escenario –ya comentado en este Blog- de falta de suministros, escalada de la inflación y el retraso de los fondos europeos por culpa del Desgobierno Comunista se han traducido en la destrucción de tejido productivo mientras el gasto en bienes duraderos y la inversión en vivienda habitual están sorprendiendo a la baja porque los actores económicos, particularmente las familias, desconfían y han retenido el 60% de la bolsa de ahorro generada durante la pandemia (estimada en más de 60.000M€) hasta que la situación de aclare por lo que se estima que para cuando termine la moratoria concursal vigente (31.12.2021) se necesitarán mecanismos que agilicen la salida de la insolvencia para autónomos y PYMES que son quienes más sufren la insolvencia en este país.
