El Sáhara Occidental o Sáhara Español fue una colonia española con una extensión de 266.000 km2 entre el océano atlántico (1.100 km de costa) y Mauritania y que tiene, al norte, frontera con Marruecos y levemente con Argelia. Ahora mismo se encuentra en un limbo jurídico porque su proceso de descolonización fue interrumpido en 1976 cuando España, tras la Marcha Verde y los Acuerdos de Madrid de 1975, abandonó la colonia y permitió su ocupación parcial y de facto por Marruecos. El limbo jurídico es consecuencia de las reivindicaciones sobre la soberanía de dicho territorio tanto por parte de Marruecos como por parte del Frente Polisario (Frente para la Liberación del Sahara y Río Muni) que hacen que ¡46 años después! la ONU siga supervisando el mismo como “territorio no autónomo”, a través de su Comité Especial de Descolonización, sin reconocer la soberanía a nadie.
El punto de inflexión fue, sin duda, la Marcha Verde promovida y realizada por Marruecos, aprovechando que Franco estaba moribundo y su régimen paralizado, ocupando pacíficamente un territorio ingente y rico en recursos minerales y pesqueros tras el Dictamen del Tribunal Internacional de La Haya (16.10.1975) que rechazó la soberanía para Marruecos y Mauritania y la declaración de “tierra de nadie”. Marruecos reaccionó rapidamente y dos semanas después puso en marcha un movimiento masivo que eclosiona cuando 350.000 personas portando la imagen de Hassan II y el Corán llegan hasta las posiciones de las tropas españolas que eluden el conflicto y se repliegan (06.11.1975). Inmediatamente después se firma el Acuerdo de Madrid (14.11.1975) entre España (que se comprometió a descolonizar el Sáhara) y Marruecos y Mauritania (que se reparten el territorio 2/3 y 1/3, respectivamente). Sin embargo, el Frente Polisario, que quedó excluido de las conversaciones, proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y declaró la guerra a Mauritania y Marruecos. La actividad guerrillera del Polisario acabó por expulsar a Mauritania en el 79 mientras que con Marruecos alcanzó un Plan de Paz en el 88, con el visto bueno de la ONU y la OUA, con base en los siguientes puntos: (i) el alto el fuego para el día 06.09.1991, (ii) el control del territorio para la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental) y (iii) la celebración de un referéndum, para el día 26.01.1992, que luego nunca llegó a celebrarse. En el 97, la ONU inicia el “Plan Baker” con el objetivo de relanzar el proceso para el referéndum de autodeterminación del Sáhara, que se fija inicialmente para el 07.12.1998, pero Marruecos se opone y las dificultades para establecer un censo aceptado por ambas partes hacen que dicho referéndum resulte imposible. En el 2003 llega “el nuevo Plan Baker” que contempla que el territorio saharaui se convierta en una autonomía marroquí durante, al menos, 4 años, para dar paso después, en 2007/2008, al referéndum de autodeterminación, plan que también fue rechazado por Marruecos. Así llegamos a 2020 cuando se reaviva el conflicto militar desde el territorio controlado por la RASD (1/5) ya que Argelia (Bloque de Rusia) es enemigo acérrimo de Marruecos (Bloque de EEUU) y apoya/usa al Frente Polisario. En 2021, salta el “Caso Ghali” (ver la entrada “Sálvame Ghali”) y Marruecos responde abriendo la frontera y provocando una crisis migratoria y diplomática con España sin precedentes.
En ese contexto, llega la Invasión de Ucrania que vuelve a marcar los bloques y España se ve entre la espada y la pared: la espada de EEUU, que representa la defensa de Europa pero que ahora tiene de aliado preferente a Marruecos, y la pared de Argelia, que está con Rusia pero que representa el suministro del gas vital para España. El gas de EEUU, como podemos comprobar, está detrás de todo. Así que como Marruecos tuvo que reconocer al Estado de Israel, ahora a España le toca reconocer la soberanía de Marruecos sobre el antiguo Sáhara Español para no indisponerse con EEUU dejando en el tejado de Argelia la correspondiente respuesta sobre su gas. Así las cosas, España necesita reducir drásticamente su dependencia energética del gas argelino, posibilitando explorar y explotar los yacimientos de gas españoles mientras relanza su energía nuclear, y Argelia entender la política de EEUU de romper las relaciones comerciales de Rusia y sus socios con la UE para no caer en la trampa de cortar el gas a España al igual que Rusia tampoco lo ha hecho con Alemania. Veremos qué pasa.
