En este blog tratamos de ponerles al día sobre asuntos relacionados con el Derecho -porque el Derecho, en el fondo, lo es todo porque todo está regulado- y también para advertirles de los peligros que detectamos a la hora de que los ciudadanos españoles puedan seguir viviendo dentro de un Estado de Derecho. En este terreno, tenemos que comentar uno de los peligros más grandes que hemos detectado en el camino por el que nos conduce la PPSOE para alcanzar una Dictablanda –una Dictadura de las de toda la vida, pero con otra pinta- en la que los imperantes y su séquito –ellos- tomarán el control total de la ciudadanía –nosotros-. Algo difícil de evitar porque es un anhelo de todos los Estados modernos y particularmente de todos los Estados de la UE. En este contexto asoman la patita las llamadas ‘Central Bank Digital Currencies’ o CBDC, esto es, las Monedas Digitales de los Bancos Centrales en las que ya trabajan el 90% de dichas instituciones, incluidos el BCE y el BDE, y que más pronto que tarde veremos emitidas y en circulación, aunque probablemente no en su versión definitiva sino en otra más tierna y sugestiva.
Acostumbrados ya al mundo de las criptomonedas –seguramente utilizadas para la posterior entronización de estas CBDC- será relativamente fácil que aceptemos que este engendro se convierta en la moneda de curso legal nacional para cubrir todas las funciones que hasta ahora cubría el euro (medio de cambio, depósito de valor y unidad de cuenta) con la salvedad de que ésta nueva ‘moneda digital’ carecerá de soporte físico, de monedas y billetes físicos, vamos. Las CBDC tienen dos objetivos principales: (i) que el Estado que está detrás de cada Banco Central emisor de CBDC tenga las manos más libres en el terreno económico, y (ii) que el Estado que está detrás de cada Banco Central emisor de CBDC pueda controlar mejor a sus nacionales y a los que hagan negocios en su territorio. Nos lo venderán muy bien, pero en el fondo eso es lo que persiguen y lo que van a conseguir si se lo permitimos.
La propia Sra. Lagarde, la jefaza del BCE, lo reconoce abiertamente al señalar (i) “se requieren monedas digitales de bancos centrales (CBDC) para mantener el papel de los bancos centrales”, y (ii) “al programar el CBDC, el dinero puede orientarse con precisión para qué tipo de personas pueden poseer y qué tipo de uso puede tener este dinero”. Esta ‘programación’ significa ‘control’ porque, por ejemplo, al salario que percibes o al dinero que entra en tú cuenta, el Banco Central de turno -el Estado, el Poder- le podrá programar, por ejemplo, una caducidad (lo debes gastar en 3 meses porque si no caducará) o le podrá programar un destino (para comprar comida… en Mercadona y en ningún otro sitio). Lo controlarán todo a través del CBDC. Creo que con estas dos pinceladas puedes hacerte una idea del nivel de control que pueden y quieren imponer a través de estas CBDC sobre todos y cada uno de los ciudadanos. Lo van a saber todo, todo y todo sobre ti, hasta el punto de que podrán liquidarte los impuestos correspondientes –siempre al alza claro- y cobrártelos del tirón, sin que puedas hacer absolutamente nada al respecto. ¡Nos quieren controlar personalizadamente! Este es el avance.
¿A qué están esperando entonces? Al momento adecuado. Para que funcione el factor control del CBDC –el realmente perseguido- no puede haber alternativas. Todos los grandes Estados deben ir de la mano en este asunto porque, de lo contrario, en una economía digital los ciudadanos podrían acudir a los Bancos de aquellos otros Estados que no participen o directamente salirse del sistema bancario nacional para que no les controlen. Necesitan ir todos a una para que las personas que quieran operar dentro de la economía normal tengan que ceder y entregarse.
En este sentido, lo único que podemos hacer como ciudadanos es votar en contra de estas propuestas y/o votar en contra de aquellos que las implanten de todos modos porque si finalmente se lanzan las CBDC dejará de existir el Estado de Derecho y la Libertad tal y como ahora los conocemos. Empezará un periodo de eterna esclavitud. Opónganse firmemente a cualquier cosa que se parezca a esto y vuelvan a solicitar y manejar dinero en metálico como la mejor medicina contra esta próxima pandemia digital que amenaza con llevarse todo por delante. Quedan avisados.
