Tenemos un problema creciente con el voto. En esta falsa democracia, los falsos demócratas de la PPSOE están dispuestos a todo para alcanzar o retener el poder, es decir, el presupuesto. Aumentan las denuncias por fraude electoral en numerosas provincias con un protagonista indiscutible: el PSOE. En este sentido, TO acaba de publicar un repaso a las distintas instrucciones judiciales iniciadas por presunto amaño electoral en las pasadas elecciones municipales de 2019 y de 2023. El modus operandi y su dispersión por las provincias de Sevilla, Almería, Murcia, Tenerife, Melilla y Ciudad Real ponen de manifiesto que no se trata de casos aislados, sino de un peligroso patrón de actuación.
EL modus operandi apunta al canje de votos por favores laborales. Un canje promovido por personas vinculadas al partido con la connivencia de funcionarios de Correos. Allí permiten suplantar la identidad en el voto por correo a pesar de que la LOREG exige comparecencia personal y exhibición del DNI, rechazando copias e intermediarios (salvo poder notarial). En Albaida de Aljarafe (Sevilla) –el caso mejor documentado– la Unidad Orgánica de Policía Judicial, adscrita a la Audiencia Provincial, detectó a un trabajador del ayuntamiento vinculado al PSOE que ofreció un contrato temporal a cambio del voto que, después, se materializó en Correos. En el mismo sentido, IU denunció ante la Fiscalía de Sevilla que «determinados cargos y militantes del PSOE urdieron una red para captar votos a cambio de contratos municipales» presionando por teléfono a numerosos vecinos, con el censo electoral en la mano, ora para que votaran a su favor ora para que cedieran el voto por correo.
Haced lo que yo os digo, no lo que yo hago, esta es la divisa de la PPSOE. Al igual que con las putas, el PSOE extiende su proxenetismo hacia la política al calor del dinero público. En esta democracia sin demócratas donde los márgenes electorales se estrechan porque la gente va viendo, poco a poco, que la PPSOE nos conduce a todos a la ruina, la compra de votos y/o la alteración del resultado electoral, se presenta como una alternativa necesaria para retener el poder. No es algo nuevo. Llevan muchos años rebajando la conciencia democrática de los ciudadanos y blanqueando todas sus tropelías al señalar que, en cualquier caso, ‘el otro bando’ es aún peor.
La PPSOE es el gran chulo que nos saca los cuartos. Chulea ya a más de 15 millones de compatriotas que dependen del erario público para sobrevivir. Muchos de ellos están dispuestos a tragar con todo con tal de asegurar su plato de lentejas. El estado democrático, con sus notas de seguridad y educación, vino para traer la libertad del individuo, superando ese feudalismo donde tú futuro venía marcado por tú origen. La actual regresión democrática, operada por los mismísimos partidos, consiste en rebajar la libertad y la participación para que los políticos puedan ejercer su magistratura al margen por completo de la Ley y de los ciudadanos. En el fondo, tratan de someternos a una nueva servidumbre.
La primera palanca para conseguirlo es la polarización con la que quieren borrar al individuo y devolvernos a la tribu donde el ciudadano, sujeto de obligaciones, pero también de derechos, no puede existir. La tribu manda y lleva a sus miembros por donde quiere, sin sujeción a la Ley. La Ley es la Tribu. La libertad individual y los derechos y las libertades individuales les estorban. De ahí el conjunto de crecientes prohibiciones e intervenciones de los políticos para que tú, como ciudadano, no puedas hacer nada al margen de la tribu.
La segunda palanca es el miedo para que no ejerzas una libertad que te puede matar. Papá Estado ya sabe lo que te conviene… y te lo da. Lo que te quita, es porque no lo necesitas. Igual que con Franco. No te metas en política, déjaselo a la PPSOE. Estamos acorralados por esos proxenetas del voto. El prostituido eres tú cuando aceptas que no exista representación y que puedan hacer con tú voto lo que les dé la gana. Tenemos una Revolución Democrática pendiente en España para conseguir tres cosas: la representación, el mandato electoral y la separación de poderes. No obstante, solo podremos conseguirlo cuando una mayoría se piense y se sienta, individualmente, como un ciudadano libre y con derechos por encima de la colectividad, y tenga tanto el sentido político como la racionalidad necesaria para alcanzar esa libertad dentro del conjunto de los españoles. La PPSOE trata de hacer todo lo contrario. Reflexiónalo.
