El Consejo de Ministros aprobó la semana pasada el Proyecto de LO para la Ampliación y el Fortalecimiento de las Carreras Judicial y Fiscal con el que pretenden hacer la mayor reforma de la Justicia en 40 años, modificando el acceso, la formación y la carrera profesional. Frente al mismo se alzan la mayoría de las Asociaciones Profesionales que denuncian que, lejos de defender la igualdad de oportunidades, lo que se pretende es atentar contra los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad. Así, la mayoría de ellas han convocado un paro de 10 minutos para el próximo 11 de junio para testar el apoyo que tendrían y la posibilidad de una ulterior huelga contra las crecientes injerencias políticas que están detrás de esta reforma.
Las críticas vienen desde la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), el Foro Judicial Independiente (FJI), la Asociación de Fiscales (AF) y la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (APIF) que han emitido un comunicado en el que critican y piden que se retire tanto dicha reforma como el Anteproyecto de Ley de Reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal porque ambos persiguen colar a jueces y fiscales sustitutos «por la puerta de atrás» lo que supondrá tanto el fin de la independencia judicial como una «degradación de la calidad de la Justicia».
Si el ministerio ni el gobierno razona, piensan remitir informes sobre ambos tanto a la Comisión de Venecia como al Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa (GRECO) y denunciar que la modificación del acceso a la carrera recoge «medidas altamente perjudiciales por afectar gravemente a la independencia judicial, no responder el cambio a una verdadera demanda social y no contribuir a solucionar los verdaderos problemas de la Justicia, incrementando los riesgos de su politización y debilitando los valores en los que se sustenta nuestro Estado de derecho», amén de «vulnerar la independencia judicial, la actuación del Ministerio Fiscal y afectar a la separación de poderes». En el fondo, subyace un gran riesgo a que las injerencias políticas, que empiezan por querer atribuir a los fiscales la instrucción de las causas penales, dispara injustificadamente el poder del Fiscal General del Estado –y con él, del gobierno– “sin establecer contrapesos internos ni verdaderas garantías para que los fiscales lleven a cabo su labor investigadora” con independencia y objetividad al ser un cuerpo jerarquizado.
Lo más cierto es que la Justicia, el tercer Poder del Estado, se echó en brazos del Poder Ejecutivo desde aquella infausta LOPJ 6/1985 que rompió la separación de poderes en España. La mayoría callaron y se acercaron a los políticos para potenciar sus carreras profesionales y de aquellos polvos, estos lodos. Solo ahora cuando la presión llega a unos extremos inaguantables queriendo trastocar por completo las carreras judicial y fiscal es cuando las Asociaciones empiezan a movilizarse. Sin embargo, la independencia del Poder Judicial no es cuestión de huelgas ni de paros, sino de personas. De personas íntegras que tomen conciencia de que no trabajan para el gobierno sino para el Pueblo. De personas que, en el ejercicio de su cargo, opten siempre por hacer lo correcto, en lugar de por aquello que quiere el gobierno. Que apuesten por la verdad, en lugar de por la coyuntura. Que apuesten, en definitiva, por lo que es justo materialmente, aun a riesgo de poner en peligro su carrera profesional. Eso es lo que en el fondo necesitamos para devolverle la independencia al Poder Judicial.
Si cuando entras en la carrera judicial o fiscal, y más aún cuando eres sujeto de cualquier nombramiento posterior, te centras en tu independencia, en tu objetividad y en dispensar la justicia que quisieras para ti y los tuyos, entonces ningún político podrá meterte mano y tú cumplirás con tú función dentro del Poder Judicial por y para el Pueblo. Si, por el contrario, quieres devolver los favores que te hayan podido hacer o acelerar tú carrera profesional prostituyéndote, siempre serás un mierda de tomo y lomo. Claro que necesitamos reformas que devuelvan la independencia judicial y fiscal y la separación de poderes, empero la PPSOE no las va a hacer cuando tienen sus respectivos partidos trufados de corrupción hasta el tuétano. Hasta que cambie el sistema, tú juez o fiscal en ejercicio puedes hacer algo. Puedes comportarte decentemente al margen de cualquier presión o interés y centrarte solo y exclusivamente en la Justicia Material. Aunque no lo creas ese es el 90% del cambio que necesitamos.
