Son varias las pistas que nos llevan a la conclusión que aparece en el titular.
En primer lugar, el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) presentó recientemente la 6ª Encuesta Fiscal, elaborada con el Instituto de Economía de Barcelona (IEB), en la que se recoge la opinión de 5.000 profesionales de la asesoría fiscal de los que la inmensa mayoría tiene una experiencia de más de 20 años. El consenso mayoritario considera el sistema fiscal español es, este 2025, el peor de la Historia, y cargan contra el trato dado a los mutualistas y la mala imagen que brinda la AEAT y destacan como dicha degradación está detrás de la irrupción del Despacho Internacional Ámsterdam (ver la entrada ‘Ámsterdam&Partners contra la picadora de carne’) que anuncia demandas contra la misma por la presión sobre los asesores y el trato al contribuyente.
Los dos motivos fundamentales de dicho empeoramiento los encuentran en la creciente complicación de la normativa tributaria y en el endurecimiento de la AEAT. Destacan como el IS afecta de manera significativa a las decisiones de inversión empresarial y que el incentivo fiscal de la reserva de capitalización está aumentando los fondos propios en las compañías. Asimismo, destacan como la recaudación del IS ha mantenido un crecimiento continuo desde 2020, con un aumento del 68% en los últimos cinco años. Por otra parte, denuncian “la proliferación constante de los criterios administrativos y jurisprudenciales, que se emiten casi a diario, dificulta el seguimiento normativo por parte de los profesionales y de los contribuyentes, comprometiendo la seguridad jurídica y favoreciendo la aparición de errores interpretativos y controversias con la administración tributaria. Sería conveniente avanzar hacia una normativa más clara y simplificada que contribuya a reducir estas dificultades«.
En segundo lugar, el BDE considera que el gobierno ha desaprovechado la oportunidad de llevar a cabo una planificación rigurosa de las cuentas públicas a medio plazo cuando el contexto geopolítico más lo demandada porque los EEUU parecen querer limitar su papel de garante de la seguridad, la defensa y el orden mundial, planteando «nuevos retos para las cuentas públicas asociados a la necesidad de incrementar el gasto en Defensa de forma relativamente persistente«. El Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo es el documento que marca la hoja de ruta para mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas en los próximos cuatro años y está muy lejos de estar en consonancia con las nuevas reglas fiscales europeas donde los estados miembros plasman sus compromisos fiscales, sus medidas de ajuste y sus reformas estructurales e inversiones.
En tercer y último lugar, la AIREF lamenta la «falta de información relevante» que conduce a previsiones contingentes, destacando que el gobierno no detalla cómo implementará el ajuste que ya ha comprometido dentro del Plan Fiscal.
¿A qué huelen las nubes? Pues eso. Tú nada, a seguir tranquilo y votando a la PPSOE.
