El salón de Baile del Casino de Madrid acogió hace unos días el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) que, supongo que devolviendo favores, premió con sus medallas a los ex presidentes españoles Felipe González y José María Aznar brindándoles la oportunidad de seguir haciendo propaganda de la PPSOE, esto es, de su modus vivendi, en una charla en la que hablaron del mundo y reclamaron un “espacio de centralidad”, es decir un espacio para la PPSOE, un espacio para que la PPSOE pueda mantener todo su poder.
Los causantes de todos los males que aquejan ahora a España se transforman en beatos al pasar por el Vaticano a lomos de su aconfesionalidad y vuelven para vendernos, otra vez, la burra ciega de la oscura Transición que trajo esta falsa democracia. Felipe con su desparpajo habitual dijo que «la democracia vive en un gran espacio de centralidad, se pueden compartir ideas diferentes. Compartir un espacio de centralidad no significa estar de acuerdo en todo«, recordándonos que «teníamos muchas discrepancias, pero en el elemento de la centralidad no estábamos ni en la extrema derecha ni en la extrema izquierda«. Aznar, por su parte, apostó por el miedo señalando que «en la Transición española hay españoles que dicen: vamos a aceptarnos unos a otros”, sin embargo, ahora ve un cainismo creciente que puede acabar con ese espíritu porque “ese espacio de centralidad, por mucho que lo busquemos, no lo encontramos«.
También tuvieron su momento deluxe recordando sus batallitas en La Moncloa. González recordó su etapa en la clandestinidad bajo el nombre en clave de ‘Isidoro’ para después poner en valor la lucha antiterrorista y el referéndum de la OTAN, a pesar de que hizo lo contrario de lo que prometió en campaña. ¡Son así de majos! Aznar, por su parte, destacó la “decisión de irme… estaba en plena forma, en buena edad«, todo siguiendo su convicción de acortar el mandato a ocho años con el modelo americano de fondo… pero no se va nunca.
Ambos coincidieron en la pérdida de peso de España en Iberoamérica. González apuntó que Europa «está vieja» y «no se da cuenta de su papel en el mundo«, mientras Aznar lamentó los errores cometidos que han relegado a la UE pasando de controlar el 24% del PIB mundial a solo un 15% y se preguntó retóricamente «¿qué falla ahora en España fundamentalmente? La política. ¿Qué falla en Iberoamérica? La política«. González señaló la crisis de gobernanza y la violencia de nuevo cuño que se da dentro de los propios países por culpa de los poderes extraestatales de las mafias que condicionan al Estado. Ambos coincidieron también en el riesgo de las dictaduras y autoritarismos –como si la PPSOE no fuera uno de ellos—y Aznar alertó sobre el antisemitismo que “vuelve a ser una pieza especialmente relevante y peligrosa”, mientras González ponía en foco en Trump denunciando que “es el gran estratega del caos global”. Todo cuentos y más cuentos.
Insistieron en que la democracia «consiste en no pensar lo mismo, sino en poder actuar en muchas cosas juntos pensando diferente» y que deben prevalecer los «espacios de libertad y de moderación», así como de «respeto a la ley», rechazando el partidismo político y lo de destruir al adversario, es decir, justo lo contrario de lo que ellos hicieron cuando eran presidentes que es, precisamente, lo que nos ha traído al marasmo que ahora vivimos con Sánchez y su gobierno franquenstein. ¡Que se lo hagan ver!
Mi conclusión es que a medida que la PPSOE pierde votos y anticipa una paulatina pérdida de poder que no están dispuestos a consentir, aumentan todos estos discursos con los cuentos de siempre sobre la democracia y el respeto a la Ley que ellos nunca han practicado. Quieren perpetuar a la PPSOE en el poder, empero eso les resulta cada vez más difícil. La centralidad que reclaman es una forma de reclamar su propio poder y en verdad te digo que, hasta que no dejemos atrás a la PPSOE y su régimen autoritario, no podremos tener en España un auténtico sistema democrático y un Estado de Derecho donde todos podamos ser libres e iguales ante la ley. Para eso solo tienes que dejar de votarles. Piénsalo bien.
