Ayer, TO publicaba la epístola a los pequeños y medianos empresarios de Gerardo Cuerva titulada ‘Por qué soy liberal’, donde alzaba su voz para “pedirle al empresario español que supere sus complejos y defienda sus ideales” en estos últimos días antes de las elecciones a la presidencia de la CEPYME que se celebrarán el próximo día 20.05.2025. Cuerva denuncia que estamos ante un gobierno persecutorio de la actividad empresarial que ha sucumbido a los ideales antiempresa con discursos antiliberales e intervencionistas y un resultado nefasto. Denuncia que estamos dando pasos hacia atrás difíciles de recuperar, por lo que la defensa de la libertad de empresa resulta obligatoria para todos y, especialmente, para las organizaciones empresariales que deben salir de la espiral del silencio que sufrimos.
Cuerva asegura ser liberal a fuer de creer en el ser humano, en su capacidad de creación, de sacrificio, en su búsqueda de un futuro mejor y en su inclinación por el bien y la justicia. Cree en la responsabilidad individual y en el respeto irrestricto al proyecto de vida de los demás. Cree que cada uno sabe lo que es mejor para sí mismo y también en los derechos inalienables a la vida, la propiedad y la libertad. Cree que la cooperación voluntaria es la mejor forma de organización social porque ambas partes ganan. Cree que la propiedad comienza en los frutos del propio trabajo, sea manual o intelectual, y se posiciona en contra del robo en todas sus formas, esto es, contra la corrupción, los impuestos abusivos, los controles y reglamentos excesivos, la mentira, los incumplimientos y las limitaciones arbitrarias a la libertad individual.
Cuerva asegura ser liberal porque no cree que haya distintas clases de personas, solo hay individuos que cooperan libremente para mejorar y, en ese proceso, contribuyen a elevar la condición de todos. Cree en la economía libre para comprar, vender, contratar e invertir, en los términos que voluntariamente acuerden las partes y dentro del marco de la ley. Una libertad económica compatible con la dignidad humana. Cree en el Estado de Derecho y en un gobierno limitado con respeto escrupuloso a la separación de poderes. Cree en la igualdad ante la ley frente a la igualdad de resultados que por medio de impuestos confiscatorios quita incentivos para producir y conduce al empobrecimiento. Cree en la competencia y en una moneda estable, libre de manipulaciones monetarias que crean inflación, burbujas y distorsiones.
Finalmente, Cuerva se declara optimista lo que le hace estar agradecido con las generaciones pasadas y le obliga a poner su granito de arena para las futuras. Niega ser resentido o envidioso y rechaza la lucha de clases, los sentimientos tribales y la búsqueda de diferencias entre los grupos de personas. Ahora les toca a los votantes de esas organizaciones empresariales decidir si quieren ir por el camino de la libertad, de la mano de Cuerva, o prefieren ir por el camino del gobierno de la mano del candidato oficialista presentado por CEOE. Ellos dirán.
