El PP se dispone a reformar su ‘Sistema de Primarias’ señalando que «se basará en el voto directo y en una urna de los militantes«, describiéndolo de la siguiente manera: «Los afiliados del PP podrán elegir una papeleta en la que se incluirá el nombre del candidato escogido para presidir el Partido Popular y también los candidatos a compromisarios adscritos a esa candidatura. Una urna, una papeleta, un candidato«. El lenguaje empleado te pone sobre la pista de que se trata de un cuento, otro más. Me atrevo a traducirlo al Román Paladino: van hacia un sistema de compromisarios que endurecerá los requisitos para poder presentar candidaturas independientes al margen del aparato del partido. Desde Génova lo justifican de la siguiente manera: «El nuevo modelo de primarias representativas del PP se inspira en el sistema de participación y elección que la Constitución española define para la configuración de las Cortes generales y la elección del presidente del Gobierno … Igual que en unas elecciones generales los ciudadanos escogen una papeleta que incluye un partido y una lista de aspirantes a diputado, en nuestras primarias los afiliados podrán elegir una papeleta que incluirá el nombre de un candidato y la lista de aspirantes a compromisarios que le acompañan en su candidatura por cada provincia«. Vamos, que el aparato lo elegirá todo por ti. Tú voto solamente servirá para elegir que candidatura oficialista triunfa.
Este nuevo sistema, que quieren aprobar en el próximo congreso, endurecerá los requisitos para presentar una candidatura pasando “de 100 a 500 las firmas de militantes necesarias, y con representación de al menos 25 de las 51 provincias españolas«. En el improbable caso de que hubiera más aspirantes a compromisario que plazas, quieren que los afiliados marquen «los nombres que quieren que les representen, con un sistema de lista abierta similar al del Senado«. Cero debates. Cero sorpresas. El aparato ganará siempre.
El PSOE, por su parte, de la mano de personas tan honorables como Ábalos y Cerdán, ya procedió a endurecer sus primarias en el 40º y en el 41º Congreso. Allí endurecieron las condiciones vigentes hasta el 39º Congreso. Si en 2021 bastaba con el 2% del censo de militantes para formalizar una candidatura, en 2025 ya se exigió el 12%. De esta manera, para el 41º Congreso del PSOE los delegados sólo se votaron en Cantabria, en el resto de federaciones se presentó solamente una ‘listita’. No hubo elección. Así las cosas, no son pocos los que piensan que los responsables de organización se han esforzado mucho para que no haya primarias, poniendo fin a la democracia interna. La mayor parte de los secretarios generales nombrados, tanto a nivel regional como provincial, lo consiguen a través de una candidatura visada por del aparato del partido. La militancia no pinta nada.
La democracia es, cada vez más, un estorbo para la PPSOE como lo acredita todo lo anterior. Las votaciones son cada vez más difíciles de controlar y por eso tratan de reducirlas al mínimo posible. Esto se repite en todos y cada uno de los estadios. La prueba del algodón nos la ofrece Pedro Sánchez que, acorralado por la rampante corrupción de su círculo más cercano, no quiere ni someterse a una cuestión de confianza ni convocar elecciones, a sabiendas de que perdería ambas. ¡Viva la democracia de la PPSOE! Sin embargo, no deja de venderte lo democrático y progresista que es. Alguien que se dice demócrata querría una votación, pero la PPSOE quiere las votaciones imprescindibles porque las carga el diablo. Son demócratas L’Oreal: porque yo lo valgo.
Te mienten a diario: ni trabajan para el Pueblo, ni son demócratas. A pesar de tener todos los resortes del Poder controlados –los cuatro poderes— rehuyen las urnas. No les interesan los proyectos políticos sino solamente alcanzar y retener el Poder. Eso conduce inexorablemente a una corrupción cada vez mayor. Lo que quieren es ganar como sea y a costa de quien sea. El Pueblo les importa una higa. Quieren llevarse lo suyo… y lo tuyo también. Y tú que eres rematadamente idiota les sigues votando. Al igual que no existe democracia externa, porque no votas a tú representante en tú circunscripción y, por eso, no tienes a nadie que te represente y defienda en las Cortes, tampoco existe democracia interna y la PPSOE trata de que todo lo controle el aparato del partido, cerrando la puerta a cualquiera que no cuente con su VºBº. De ahí el endurecimiento de las primarias bajo un sinfín de excusas. Espero que, con todo esto, tampoco te queden excusas para seguir votando a la PPSOE.
