ZP llegó al gobierno de España gracias a aquella famosa frase de Rubalcaba, en la jornada de reflexión de las Generales de 2004, justo tras el 11-M, en la que dijo aquello de que «los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta, que les diga siempre la verdad”. Cuanta razón tenía, empero qué poco se lo han aplicado los gobiernos de la PPSOE desde entonces. Merece la pena recordarlo al hilo de todas las falsedades que estamos escuchando ahora a propósito de los incendios en España.
La realidad es que con unos impuestos disparados algunos apuntan a que se necesitan más medios y, por tanto, más impuestos, cuando lo que ocurre en realidad es que la ingente cantidad de dinero público que recaudan no va a dónde se necesita, sino a los evaporadores preparados por la PPSOE para llevárselo crudo. En este contexto de presupuestos expansivos –el de Castilla y León, la región más asolada por los incendios, creció más del 50% pasando de los 10.293M€ de 2017 a los 15.084M€ de 2025—nadie puede hablar de falta de dinero, sino de una aplicación ineficaz. Otro cuento más.
En cuanto a los incendios, el Informe Especial 16/2025 del Tribunal de Cuentas de la UE sobre la financiación de la lucha contra los incendios forestales, que analiza las partidas del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia para esas labores en el periodo 2020-2026, señala que Portugal ha invertido 615M€, Grecia 837M€, mientras España, con mucho más territorio y tanto o más riesgo, ha empleado solo 221M€. Después, reconocen haber hecho recortes en los medios de extinción de incendios contratando 42 aviones frente a los 50 de la campaña anterior y no poder contratar ahora más por no tener presupuestos mientras se gastan millonadas en bobadas como los MENA.
No es que las Administraciones tengan menos dinero –tienen mucho más—sino que lo destinan a sus boberías políticas donde colocan, normalmente, las evaporadoras de la PPSOE con las que se financian todos los partidos y todos sus dirigentes y afines. Para conseguirlo y que no se note, recortan de donde no deben y, en este caso, esa menor inversión en la lucha contra los incendios que, repito, nada tiene que ver con el dinero disponible, se traduce en 39.155 Ha. quemadas este 2025 según el MITECO, un 9% más que en 2024 hasta agosto, sin computar los incendios que, ahora, están arrasando León, Cádiz, Orense, Cáceres y Madrid. De hecho, Julio 2025 registró la cifra de incendios más alta desde el 2023, aunque lejos de los récords alcanzados en 2012 y 2022. Según el EFFIS (el Sistema de Información Europeo de Incendios Forestales), España ha quemado este año ya más bosque que durante 2024: 60.000 Ha. abrasadas en menos de 8 meses frente a las 47.711 Ha. Computadas por el MITECO en 2024. Otra constante en España es que los datos siempre aparecen ‘maquillados’.
¿Qué es lo que es? Estamos ante la enésima prueba de que la recaudación de impuestos –que marca récords, año tras año, en España—no se destina a los servicios públicos esenciales y queda absorbida en gran parte por la Administración en tres niveles que tenemos –Estatal, Autonómica y Local– y en satisfacer lo que los políticos creen que da votos siguiendo, en lugar de las necesidades del Pueblo, lo que les dicta la demoscopia. Por eso todos al final hacen lo mismo. Es el ‘Efecto ONG’: solo 1 euro de cada 10 llega al destinatario.
El auténtico y más peligroso incendio en este país es la PPSOE y nunca se ha extinguido desde la infausta Guerra Civil. Estos mamarrachos en lugar de modernizar el país y afianzar la democracia y la soberanía, se han dedicado a llevárselo crudo y a ceder ante las potencias extranjeras hasta hacer de España una caricatura de lo que realmente es. Somos una gran Nación –por no decir la mejor del Mundo Mundial—pero no podemos encontrar nuestro rumbo porque al timón tenemos a esa PPSOE que se esfuerza en conducirnos por donde interesa a la UE y a los EEUU, en lugar de seguir nuestro propio camino. En España la PPSOE no te dice la verdad ni a tiros. Por eso, si sigues votando a la PPSOE, el incendio continuará y más tarde o más temprano acabará por devorarnos a todos. Ahí lo llevas.
