Hoy quiero hacer una reflexión rápida sobre la manipulación que realizan los grandes medios de comunicación y su equipo de opinión sincronizada a través de algo tan tonto como la F1. ¡Qué no harán con las cosas importantes! Cualquiera que no siga detenidamente la F1 convendrá conmigo en que la imagen que ofrece la prensa sobre nuestros dos pilotos, Fernando Alonso y Carlos Sainz, es que son unos tipos talentosos y extraordinarios que están penalizados injustamente por sus respectivas escuderías, Aston martín y Williams, porque, y por las circunstancias ya que, de lo contrario, la F1 se les quedaría muy pequeña.
Sin embargo, cuando un medio pequeño te ofrece datos y no relato, compruebas, en primer término, que los tres primeros están en un puño: Norris (McLaren, 357 puntos), Piastri (McLaren, 356), y Verstappen (RBR, 321), mientras el resto están a años luz. En segundo término, cuando miras más detenidamente los números aprecias como el primer español es Carlos Sainz (11º, con 38 puntos) seguido de Fernando Alonso (12º, con 37). Unos números que no hablan de penalización, sino más bien de que no están en la competición. No obstante, lo peor llega cuando adviertes dónde están sus compañeros de escudería con el mismo coche: Albon es 8º con 73 puntos –doblando a Sainz—y Stroll, el hijo del dueño de la escudería, es 14º con 32 puntos, es decir, más o menos los mismos que el bueno de Fernando.
La conclusión que saco es que la prensa nos manipula para hacernos ver a Carlitos y a Fernandito como dos fenómenos cuyos resultados vienen lastrados por su entorno, cuando en realidad no son nada de eso. Son buenos pilotos –todos los de la F1 lo son—pero, desde luego, ni son unos fenómenos ni son mejores que el resto. La prensa nos manipula todo el rato y lo preocupante es que lo consigue. Si tienes a los grandes medios a tú favor puedes darle a cualquiera la imagen que tú quieras o la que quieran tus patrocinadores. La F1 lo demuestra y muchas personas se ponen delante del televisor cada fin de semana esperando otra hazaña de nuestros pilotos de F1 espoleados por la prensa cuando, en los medios, saben perfectamente que esa hazaña no llegará nunca, tal y como están las cosas. Alimentan un relato victorioso de quienes no pasan de comparsas en la competición. Crean expectativas que, por supuesto, no admiten escrutinio. Mienten.
De esa misma manera han construido perfiles políticos, como los de Sánchez, Feijóo o los propios reyes, para que quienes no pasan de enanos parezcan, a los ojos de la opinión pública, gigantes. Han creado un juego de sombras chinescas para que demos pábulo a quienes nadie escucharía de conocer su auténtica semblanza personal. Manipulan el relato y los personajes para que sigamos sentados en este gran teatro en el que han convertido a España para mantenerse en el poder. Campoamor dijo aquello de que “en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Sin embargo, ahora, la PPSOE, con todos los grandes medios de comunicación en cartera gracias a la publicidad institucional –las administraciones son ahora los mayores anunciantes de España— nos lleva al siguiente nivel. Un nivel donde lo publicado apenas tiene que ver con la realidad. Ahora todo son triunfos cuando el Dacia Sandero es el coche más vendido en España. ¿Ya no nos gustan los Mercedes o los Rolls Royce? Contéstale tú solito.
Claro que siempre y en todo lugar se ha tratado de controlar el relato –recordad ese NODO que ahora vuelve con más fuerza que nunca—pero en las sociedades libres siempre llegaba alguien y te pintaba la cara de colores. Ahora eso en España ya no es posible. La PPSOE ha logrado que los medios generen un discurso único, sin perjuicio de las disputas partidistas con las que alimentan la polarización, que guarda a buen recaudo toda la mierda que la PPSOE ha ido generando durante este ominoso Régimen del 78. Han destrozado el país y vendido nuestro futuro a las potencias extranjeras. En verdad te digo que la única forma de salir de esta espiral de mentiras y corrupción es dejar de votar a la PPSOE y a cuantos partidos han participado de su mascarada. De la PPSOE se puede salir, tenlo en cuenta cuando te llamen a votar y no hagas ni caso del relato y la polarización alimentados desde la prensa de partido. El problema de fondo, tenlo bien claro, es la PPSOE y sus socios, pero es perfectamente superable.
