La colonización de todas las instituciones por el gobierno de turno de la PPSOE sigue su imparable avance a pesar de presumir de un estado de derecho y de una democracia ejemplares. Ahora, el gobierno Sánchez pone sus ojos en el control de la publicidad institucional para mantener bien engrasada la cadena de los grandes medios de comunicación y del equipo de opinión sincronizada y, también, en un mayor control de la Agencia EFE. No en vano, la primera agencia de noticias en español atraviesa un momento delicado en lo económico, al acumular un patrimonio neto negativo de 47M€, y en lo político, por las denuncias que sus propios trabajadores hacen de sus contenidos cada vez más próximos al mensaje que quiere dar La Moncloa.
Al frente, Miguel Ángel Oliver, un comisario político que, tras su paso por la Secretaría de Estado, pretende transformar la agencia en una suerte de ‘ministerio de propaganda’. El que se mueve no sale en la foto y los anteriores ejecutivos de la agencia, Fernando Garea y Gabriela Cañas, perdieron la confianza de Moncloa en 2020 y 2023, respectivamente. Con Oliver, lógicamente, las denuncias por manipulación se han multiplicado y la situación se ha vuelto insostenible porque los medios, ya de por sí condescendientes con el poder político, no soportan las maniobras de EFE para suavizar los casos de corrupción y las críticas a la nefasta acción de gobierno –sobre todo de cara a los medios extranjeros– en un indisimulado intento de ayudar a ‘controlar el relato’, lo mismo que hiciera el FGE.
Oliver quiere hacerse un nombre poniendo su granito cuando el gobierno Sánchez más lo necesita. Transmite noticias cada vez más polarizadas dentro y cada vez más descafeinadas fuera. Al tiempo, cubre al máximo los eventos del PSOE y del gobierno, mientras minimiza la atención sobre el resto. Oliver está refundando el NODO con F, con F de EFE. En su afán por darle color al gobierno, EFE se está comiendo cada vez más bulos como el de la muerte del escritor Fernando Aramburu o el de la colisión de un helicóptero contra la Torre de Cristal de Madrid que hicieron de la agencia el hazmerreír de Europa y del Mundo.
Todos estos despropósitos repercuten en el balance de la agencia. Los resultados al cierre del 3T2025 arrojan unas pérdidas de 14M€ que marcan una tendencia negativa puesto que en el 3T2024 perdieron ‘solo’ 12,4M€. Lo cierto es que la Agencia EFE vive subvencionada por el gobierno de turno de la PPSOE que no para de inyectarle dinero desde la SEPI, su socio mayoritario. En poco más de una década ha perdido más de 115M€ y ahora mismo es una sociedad quebrada que depende del gobierno para todo. Pues eso.
Como será la cosa que CCOO denuncia que marcha de la Agencia EFE viene «marcada por la falta de transparencia en la gestión, la ausencia de planificación estratégica y una creciente discrecionalidad en la toma de decisiones, con efectos directos tanto sobre la plantilla como sobre el cumplimiento del mandato de servicio público … por lo que hace tiempo que esta sección sindical viene denunciando la consolidación de un modelo de funcionamiento basado en afinidades personales y en decisiones no justificadas técnica o económicamente» para concluir que «la agencia EFE no puede permitirse la improvisación continua ni la opacidad como método de trabajo. Como empresa pública de referencia internacional, su credibilidad, su función de servicio público y su posición en el ecosistema informativo exigen una dirección capaz de ofrecer claridad, estabilidad y estándares elevados de gobernanza». Ahí lo dejo.
