Se conoce como ‘El Camino Español’ al corredor creado por el Imperio Español para conservar sus territorios en Europa llevando dinero y tropas allí adonde hacían falta y, particularmente, a Flandes. No les quedó otra porque Inglaterra y Francia le cerraron las rutas marítimas en el enésimo intento de asfixiar a España. Ahora ocurre algo parecido. La PPSOE ha hipotecado nuestro futuro para retener el poder. En este contexto, los medios de partido y el equipo de opinión sincronizada no paran de decirle a VOX que su camino está junto al PP para desalojar a Sánchez. Nada más falso. VOX debe marcar un nuevo camino español para transformar España en un país soberano, decente y democrático. Pactar con el PP sería todo lo contrario. El objetivo tiene que ser el ciudadano y superar y sustituir al PP, no hacerles el caldo gordo.
La PPSOE no tiene ningún proyecto para España. A estas alturas, solo les importa el poder. Han durado mucho más que Franco y su gestión ha sido mucho peor que la del dictador como lo acredita ser la 16ª potencia mundial viniendo de la 8ª. Por lo tanto, para poder transformar España, VOX tiene que reclamar todos los votos a la derecha de PODEMOS con un mensaje racional para dar solución a los problemas que nos acucian: unos impuestos altísimos para financiar unos servicios públicos que no funcionan, un sistema de pensiones desconectado de la realidad, una renta per cápita estancada, unas instituciones al servicio de los políticos y no de los ciudadanos, una inmigración que no aporta nada, una energía carísima, inútiles colocados por doquier, una falta de planificación y responsabilidad insoportables, etc. etc…
Rajoy lo dejó bien claro: “si alguien se quiere ir al partido liberal o al conservador, que se vaya”. El PP está tan podrido como el PSOE. VOX debe buscar esa libertad, igualdad, fraternidad y democracia que siempre nos ha negado la PPSOE. No caben medias tintas: o se está con ellos o contra ellos. VOX debe romper el apartheid político, cultural, racial y religioso que impone la PPSOE a cuantos no comulgan con sus ruedas de molino. Hay que exponer y criticar sus políticas ante la opinión pública ofreciendo otra manera de hacer las cosas. Entrar en su franquismo con chaqueta de pana es ahondar en su falsa democracia, en su falta de representación, en su inexistente separación de poderes y en sus abusos e irresponsabilidades.
VOX tiene que marcar un nuevo camino español de convivencia. Todos somos españoles y todos podemos convivir en paz y armonía, con ley y orden. Todos queremos ser ciudadanos libres e iguales en oportunidades y derechos. Hay que superar los miedos inoculados a través del NODO y, especialmente, ese miedo a una ultraderecha que no existe. Hay que patentizar los principios que se defienden para que los españoles puedan elegir libremente. La PPSOE es como Groucho Marx: cambia de principios según las encuestas. VOX debe hacer todo lo contrario: ganar las encuestas con sus principios.
VOX tiene que rechazar el mito de las Dos Españas donde la una cancela a la otra. Esa polarización es la que nos llevó a la Guerra Civil, al Franquismo 1.0, el del General, y al Franquismo 2.0, el de la PPSOE. Hay que romper con todo eso y dar paso a una España Racional y Democrática donde, juntos, busquemos ganar un futuro para nosotros y nuestras familias luchando por un país que es nuestro y de nadie más. Podemos convivir y progresar apostando por lo que nos une y soslayando las diferencias. Debemos rechazar el odio y la crispación. Nadie piensa igual. Quedémonos, entones, con lo que nos une y dejemos atrás los virus ideológicos que nos separan. Apostemos, racionalmente, por las mejores soluciones prácticas y viables. Pasemos, en definitiva, del enfrentamiento a arrimar el hombro en beneficio de todos. El partido que haga este planteamiento y lo mantenga acabará aglutinando a la mayoría que permitirá superar el Régimen del 78 y traer la democracia, de una vez por todas, a España. Vamos a ver si VOX se atreve a recoger el guante.
