El Tío Sam siempre paga y el Tío Sam siempre cobra. Un ejemplo de que siempre paga es el reciente reconocimiento del Consejo de Seguridad de la ONU –léase, del Tío Sam, con la abstención de China y Rusia—a favor del ‘Plan de Autonomía Marroquí para el Sáhara Occidental’, esto es, de la definitiva ocupación de la ex provincia española por Marruecos pasando olímpicamente del Pueblo Saharaui. Marruecos es recompensado por su apoyo sin fisuras al Tío Sam, desde el reconocimiento del Estado de Israel a un sinfín de acciones que ahora le llevan a jugar en la primera división del Bloque USA, gozando de concesiones de todo tipo para afianzar el reinado de Mohamed VI, es decir, el reinado USA en la zona.
Conviene recordar que el Sáhara Español fue una provincia española de 266.000 km2 que, desde 1976, se encontraba supervisado por la ONU como “territorio no autónomo” dando mucho juego: desde el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya que lo declaró “tierra de nadie”, pasando por la famosa Marcha Verde que desembocó en el Acuerdo de Madrid que abrió el melón de su descolonización y reparto –actualmente Marruecos controla el 80% y el Frente Polisario el 20% restante—hasta llegar al Plan Baker que retomó en vano el tema del referéndum al que Marruecos se ha negado siempre. La solución final del Consejo de Seguridad de la ONU viene claramente a remunerar el apoyo incondicional de Marruecos al Tío Sam que ahora le paga con un territorio que nunca ha sido de ninguno de ellos estableciendo un nuevo hito para el Derecho Internacional.
Lógicamente, el Frente Polisario rechaza participar «en ningún proceso político ni negociación basada en propuestas que busquen legitimar la ocupación ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos y privar al pueblo saharaui de su derecho inalienable, innegociable e imprescriptible a la libre determinación y soberanía sobre su patria«. Denuncian que esta resolución del Consejo de Seguridad «vulnera el estatus internacional del Sáhara Occidental como cuestión de descolonización y socava los cimientos del proceso de paz auspiciado por Naciones Unidas” para, a la postre, ofrecer, «su firme disposición a participar de manera constructiva en el proceso de paz liderado por la ONU«, sabedores de encontrarse geopolíticamente en el lado incorrecto del tablero. Marruecos, por su parte, califica dicha resolución de «cambio histórico” e invita a Argelia, que acoge los campamentos saharauis en Tinduf y apoya al Frente Polisario, a «aprovechar esta oportunidad histórica y beneficiarse de la iniciativa de autonomía«.
Como ya hemos comentado aquí en más de una ocasión, la Guerra de Ucrania ha tensionado los Bloques haciendo imprescindible un prietas las filas que, en este caso, favorece a Marruecos que se lleva la carta del Sáhara Español al estar en el equipo ganador, con los aplausos de UK, Francia, España y el resto de los países árabes y africanos alineados con USA. Una USA que es la muñidora de todos los movimientos que vemos en ‘su bloque’. USA no puede multiplicar los panes y los peces, luego lo que le da a unos, se lo tiene por cachabas que quitar a otros. Este es el caso de España al que la mala gestión de la PPSOE le ha llevado a convertirse en el paganini, directa o indirectamente, de la política americana en la zona, perdiendo no solo el Sáhara y los derechos de extracción que comporta (minería, pesca, aguas territoriales, etc…) sino también oportunidades industriales (próximamente un modelo citroën que se ensamblaba en España lo hará en Marruecos) y comerciales al obligarnos a importar muchos productos desde allí. ¡Menuda gestión! Lo peor de todo, es que al ceder la carta del Sáhara Español colocamos, aunque muchos no lo quieran ver, en la chequera yanqui de próximos pagos otros territorios españoles como el Peñón de Vélez de la Gomera, las Islas Chafarinas, Ceuta y Melilla o las mismísimas Islas Canarias. Al tiempo. Así las cosas, o dejamos de votar a la PPSOE o muy pronto caeremos a la segunda división del Bloque USA y ahí nos las van a dar de todos los colores.
