Es algo así como ‘el robobo de la jojoya’ pero en versión Florentino Pérez. Seguimos el ‘Caso Superliga’ por su interés en numerosos ámbitos. Para empezar, aquí celebramos que tanto el TJUE como la AP de Madrid pusieran las cosas en su sitio estableciendo que el Planeta Fútbol no es propiedad de nadie, ni un coto vedado para la UEFA y la FIFA. Es un mercado sujeto a competencia donde cualquiera puede participar creando otros formatos competitivos sin verse limitado por el abuso de posición dominante que ejercen tanto LALIGA como la UEFA. No obstante, esto es una cosa y otra muy distinta que dichos pronunciamientos del TJUE y de la AP de Madrid –que acaba de rechazar los recursos de la UEFA y LALIGA contra la sentencia de instancia del Juzgado de lo Mercantil Nº 17 de Madrid que señalaba ese abuso de posición dominante—puedan dar pie a una reclamación multimillonaria por el lucro cesante de algo que ni siquiera ha llegado a existir cuando, además, los clubes interesados en dicha Superliga, amén de sus constantes vaivenes, están ya gozando de nuevas ventajas económicas derivadas de la reformas implementadas por la UEFA para, precisamente, que no se marcharan a la Superliga.
En este contexto de montar una empresa (A22 SPORTS MANAGEMENT) que ni siquiera ha echado a andar porque sus socios no se ponen de acuerdo, el anuncio de una reclamación milmillonaria por lucro cesante y pérdidas financieras derivadas de unos contratos que tampoco entraron en vigor –y que muy posiblemente no lo hagan nunca– se me antoja un farol destinado a lograr nuevas ventajas económicas tanto de LALIGA como de la UEFA. Unas ventajas que, en unas competiciones sin límite presupuestario, suponen también unas prácticas anticompetitivas porque en el fondo expulsan del mercado a los clubes pequeños que están años luz presupuestariamente de los clubes que nuevamente se verían beneficiados ahora por estas reclamaciones. Es la pescadilla que se muerde la cola. Los grandes se embolsan la parte del león de los derechos audiovisuales al concentrar la atención mediática porque, precisamente, son los que más medios tienen. Por el camino, la competición queda totalmente destruida porque compiten juntos clubes con menos de 100M€ de presupuesto con otras con más de 1.000M€. Los grandes se reparten casi todo para ser más grandes y los pequeños bastante tienen con evitar el descenso. ¿Esto es también abuso de posición dominante? Por supuesto.
El RM estima que las pérdidas acumuladas por el supuesto bloqueo de la Superliga en 2021 superarían los 1.000M€, partiendo de que se valoró entonces un negocio audiovisual anual de 5.000M€ –el cálculo patina bastante cuando el negocio audiovisual de la UEFA no supera los 4.400M€– montado a partir de un préstamo de 3.500M€ de JP Morgan a devolver en 23 años con un tipo de interés muy inferior al actual. Dicha acción de reclamación de daños encontraría su fundamento en el 72 de la Ley de Defensa de la Competencia y en el 340 TFUE. Probablemente, lo primero que hagan será denunciar esta situación ante la CNMC con base en ambos pronunciamientos judiciales que limitan la capacidad de la UEFA para bloquear nuevas competiciones futbolísticas. Ese dictamen podría ser luego muy interesante de cara a las acciones a emprender.
Mientras tanto, la UEFA y la Asociación Europea de Clubes (ECA, ahora EFC) acaban de aprobar una nueva estrategia comercial ‘Digital First’ para atraer a los operadores tecnológicos y audiovisuales, como NETFLIX o AMAZON, a la explotación directa del fútbol europeo vía streaming y ya están buscando propuestas para integrar producción, gestión de derechos, analítica de audiencias, etc… para lanzar la plataforma uefa.tv que pretende entrar en vigor antes que UNIFY, la plataforma gratuita con publicidad que trata de impulsar la Superliga siguiendo el modelo de DAZN con la FIFA. Como todo, al final, es cuestión de dinero, creo que llegarán a un acuerdo antes de que la sangre llegue al río. No obstante, creo también que hay que darle una vuelta a los límites presupuestarios porque la competición está completamente viciada por los grandes clubes.
AMPLIACIÓN (11.02.26): ACUERDO PARA CERRAR LA SUPERLIGA
Hoy, 11.02.26, la UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el Real Madrid CF anuncian que han «alcanzado un acuerdo de principios por el bien del fútbol europeo de clubes, respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología» que, traducido al Román Paladino, quiere decir que se cierra el proyecto de la ‘Superliga de Futbol’ en el sentido adelantado en la entrada de este blog titulada ‘El Superpleito de la Superliga’, de 31.10.25, porque esto del futbol –como casi todo—es una cuestión de pasta.
