La política española es más de relato que de dato. Eso requiere de muchos comisarios políticos colocados ad hoc en muchas instituciones para que el relato que interesa en cada momento al gobierno de turno de la PPSOE pueda imponerse a la cruda realidad. En este contexto, llegan las memorias de Nadia Calviño tituladas “Dos mil días en el Gobierno”. Allí nos ponen sobre la pista de cómo actúa el gobierno de Sánchez. Allí nos cuentan como cuando anunciaban los PGE 2022 partiendo de un crecimiento del PIB del 2,8% en 2021, el INE señaló que, en realidad, solo fue del 1,1%. Lejos de asumir la realidad y adaptar las previsiones, se forzó la dimisión del director del INE, Juan Manuel Rodríguez Poo, mandando un mensaje claro al resto de instituciones: que la verdad no puede estropear nunca los titulares del gobierno. Por eso, lo que ves en la calle dista tanto de lo que te vende el gobierno a través de los grandes medios de comunicación y del equipo de opinión sincronizada.
Utilizan a comisarios políticos como José Luis Escrivá –ese que colocado por Rajoy en la AIREF decía una cosa y que, luego, en el gobierno Sánchez, decía justo lo contrario—señalaron entonces que “al PIB le faltaban como 8 puntos” de crecimiento hurtados por la fachosfera del INE. Y la buena de Nadia Calviño nos cuenta como, «por respeto institucional, no quería cuestionar en público el trabajo del INE … pero sí podíamos tratar de ayudarles a nivel técnico para mejorar sus metodologías, y eso hicimos … procurando llevarlos a buscar la coherencia de los distintos indicadores, a incorporar técnicas más modernas, a adaptarlo al creciente peso de la economía digital”. Es decir, que el gobierno influyó en un organismo supuestamente independiente para lograr el resultado deseado. Justo lo contrario de lo que exige el Código de Buenas Prácticas de las Estadísticas Europeas, que prohíbe explícitamente cualquier injerencia del gobierno en las estadísticas públicas.
La UE recomienda que los presidentes de los organismos estadísticos sean nombrados tras una previa selección de los candidatos por una comisión técnica independiente. En España, sin embargo, el puesto de director del INE fue a parar a Elena Manzanera que había desarrollado toda su carrera en la Administración Andaluza de la mano de María Jesús Montero. Otra comisaria política a la mayor gloria de Sánchez. Por eso, no te puedes fiar de los datos oficiales. Los supuestos servidores públicos son, en realidad, servidores de la PPSOE. Falsean todos los datos oficiales para alimentar el relato del gobierno de turno. ¡Esta es la calidad de nuestra falsa democracia!
A Nadia Calviño la colocó su padre, José María Calviño –director de RTVE con Felipe González—, y ella está haciendo lo mismo con su familia. ¿Cómo no va a hacer lo mismo Sánchez? La PPSOE tiene una acendrada concepción patrimonialista del Estado. Manejan a su antojo todo el sector público trufándolo de comisarios políticos puestos a dedo para que, simplemente, obedezcan. Las instituciones quedan, de esta manera, bajo la bota del Régimen de la PPSOE mientras los ciudadanos, que las sostienen con sus impuestos, quedamos indefensos. No hay contrapesos. Solo el poder omnímodo de la PPSOE. VOX es el único partido que se rebela frente a esas injerencias y ha pedido la dimisión de Nadia Calviño en el BEI.
El Régimen de la PPSOE está acabando con todo. Su falso sistema democrático camina hacia una dictablanda donde todo está a su servicio. Desde el INE, pasando por el CIS, RTVE, la CNMV, la CNMC y un largo etc… hasta llegar a la Fiscalía o al TC. Una partida amañada de principio a fin. Y la UE es más de lo mismo. Corrupción al por mayor. Solo si dejas de votar a la PPSOE las cosas pueden cambiar. Vota por quien tú quieras, pero no votes a la PPSOE. Tú voto es la única palanca que tienes para parar este desastre. Reflexiónalo.
