Los que siguen este blog ya saben que el Régimen de la PPSOE, esto es, el Régimen del 78 alumbrado por la oscura Transición, es un pozo de falsedades donde se concertó el traspaso de los poderes del dictador, “de la ley a la ley” y dejándolo todo “atado y bien atado”, para quedárselos ellos: los imperantes y su séquito. Así las cosas, la Transición no deja de ser un cuento para niños que encontró un final feliz en el 23-F donde los hacedores del golpe, empezando por el rey Juan Carlos I, salieron disfrazados de salvadores de la democracia. Todos querían emular al General: actuar impunemente. La diferencia está en que el General nunca necesitó impunidad porque siempre trató de hacer lo correcto, poniendo a España por delante de todo, mientras que estos mangantes –como bien se temía– no han dejado de mentir y de robar a discreción desde entonces. Por eso, España ha pasado de ser la 8ª potencia mundial a la 16ª y bajando.
Juan Carlos I fue el primero que no paró de mentir y de aprovecharse indecentemente de absolutamente todo desde que fue coronado por Franco. Ahora, ha tenido la desfachatez de grabar un vídeo dirigido a los jóvenes españoles donde señala lo siguiente: “Quiero que sepáis que vuestros padres, vuestros abuelos y muchos españoles unidos, conseguimos hacer una Transición ejemplar, dar un cambio a este país en unas circunstancias muy complejas, en las que todos tuvimos que esforzarnos y arriesgar” y donde pide apoyar al “rey Felipe en este duro trabajo que es unir a todos los españoles y que España siga siendo y jugando un papel tan relevante en el mundo”. Lo dice el que se marchó a Abu Dhabi por voluntad propia para no tener que dar cuenta en España de todas sus tropelías cuando perdió la inmunidad. ¡Que majete!
Lo más cierto es que tenemos una falsa democracia por culpa no solo de la PPSOE, sino también de la Casa Real que, lejos de mirar por España como hiciera el General, se ha convertido en una especie de ‘anillo de Frodo’ que los políticos de turno usan para distraernos cuando las cosas se ponen feas. Observarán como, en determinados momentos, los grupos de desinformación y el equipo de opinión sincronizada concentran las noticias sobre la actividad del rey, la reina, las infantas… con unos publirreportajes infumables donde ¡todo es mentira!
¿Dónde queda la representación, la separación de poderes, la libertad, un contrato electoral que ligue la elección al cumplimiento del programa electoral, la igualdad y un largo etc.? ¿Qué importa, entonces, que Leonor jure la Constitución si piensa hacer lo que le venga en gana como hicieran antes su padre y su abuelo? La verdad es que esos ‘anillos de Frodo’ funcionan porque el adoctrinamiento, la propaganda y el clientelismo trabajan al unísono en un Estado que lo controla absolutamente todo. Muchas preguntas por hacer y muchas más por responder. La Casa Real –cuyo presupuesto no es el nominal, porque en esta España tan democrática y transparente nada es lo que parece—está detrás de que no exista una democracia real y de que los imperantes y su séquito campen por sus fueros sin que nadie los pueda detener.
La Casa Real es la mayor estafa de las muchas que tenemos en España. Los muñegotes políticos y el muñegote coronado forman un tándem para mantener el poder fuera del alcance de los españoles. El ejercicio de ese poder omnímodo está degenerando, como no podía ser de otra manera, en el aplastamiento del individuo en general y del discrepante en particular. Las personas necesitan, como las plantas y los animales, luz y agua y libertad para florecer y vivir. Por eso, todos los experimentos colectivizadores han fracasado estrepitosamente. Necesitamos recuperar la soberanía del Pueblo y las libertades individuales si queremos aspirar a algo mejor. De lo contrario, pronto despertaremos en un sitio muy oscuro del que tendremos que escapar. La Casa Real está con la PPSOE para vivir a nuestra costa sin aportar nada en absoluto. Si quieres tener una oportunidad, líbrate de la PPSOE y de la Casa Real ejerciendo tú voto. No hay otro camino.
