Hoy, 25 de diciembre, seguimos celebrando una fiesta que, como todas, va perdiendo paulatinamente su carácter religioso para dar paso a algo más secular y participativo. Los cristianos, romanos, católicos y apostólicos practicantes, cargarán las tintas en el hecho religioso y el resto se centrará en una fiesta que para todos es igual: una reunión de hermandad con familia y amigos. La Navidad, que no dejar de ser un trasunto del solsticio de invierno que se ha celebrado desde el surgimiento del hombre, revela nuestra humanidad y nos acerca a los demás. En el fondo, la gran mayoría desea lo mejor a los demás y quiere vivir en paz y armonía con sus congéneres.
La PPSOE, sin embargo, no quiere esa armonía y crispa el ambiente desde distintos sectores. Utiliza, por ejemplo, a la Casa Real para vendernos un país idílico que no existe en realidad. El muñegote coronado pide “ejemplaridad en el desempeño del conjunto de los poderes públicos” a sabiendas de que su padre inauguró la corrupción al por mayor en España. La PPSOE y el rey han conseguido corromper a prácticamente todo el mundo en la política, en la economía y en las instituciones y pretenden seguir aprovechando ese marasmo en su beneficio. Ninguno puede tirar ya la primera piedra.
Ejemplaridad sería tener una democracia real en lugar de una partidocracia. Ejemplaridad sería tener un sistema electoral que permita gobernar a la persona designada por el Pueblo y no la Ley D’Hondt. Una ley que reparte los escaños en cada territorio de forma proporcional al número de votos obtenidos por las distintas candidaturas para evitar una excesiva fragmentación de la cámara. Toma los resultados, los ordena de mayor a menor y saca un porcentaje sobre el total de votos válidos y en blanco. Después, descarta las candidaturas que no superen un porcentaje mínimo (entre el 3% de las Generales y el 5% de las Municipales). Luego, construye una tabla con tantas columnas como escaños y las va rellenando con el número de votos de cada candidatura dividido por 1, 2, 3… hasta completarla. Así, asigna el escaño al coeficiente más alto de cada columna. En caso de empate, el escaño irá para la candidatura con más votos (si se mantiene se sorteará).
Ese ‘voto proporcional’ hace que el partido ganador en cada circunscripción arrastre proporcionalmente más escaños que votos. Antes, las ‘listas cerradas’ le han permitido controlar a los candidatos (ya veis todos qué candidatos presenta la PPSOE). Finalmente, controlan el espacio político a través de los medios de comunicación y su equipo de opinión sincronizada de manera que muchas candidaturas no llegan al conocimiento del cuerpo electoral porque los medios las cancelan o las destruyen directamente. Los mismos que dicen defender el pluralismo político se encargan de cercenarlo en beneficio de sus patrocinadores. En realidad, los electores solo eligen de entre el ‘surtido cuétara’ presentado por la PPSOE, salvo honrosas excepciones. Los más, son cancelados y nunca suben a la palestra.
Solo un partido que obtenga un voto muy mayoritario en ambas cámaras podrá cambiar este Régimen de la PPSOE que nos asfixia al controlar las elecciones. Necesitamos un cambio sustancial en el sistema electoral para poder hablar de democracia en España. Necesitamos voto directo en circunscripción provincial, listas abiertas y contrato electoral, a través del programa electoral, y responsabilidad y remoción para quienes no lo cumplan. Esos 52 representantes de las circunscripciones provinciales, más Ceuta y Melilla, serán el cuerpo legislativo de la nación y los que elijan al ejecutivo. Una reforma de este calado cambiaría automáticamente la forma de actuar de los partidos. Bullirían las mejores ideas para aunar voluntades y conseguir los votos para alcanzar el poder y mantenerlo. Presentarían a los mejores candidatos posibles para poder luchar contra el resto de los partidos en liza. Los representantes serían elegidos directamente por el Pueblo y se deberían al mismo, y no al partido.
Esa Navidad no le gusta a la PPSOE. Esa Navidad Política donde cualquiera que tenga ideas nuevas o una forma mejor de ejecutar las políticas ya conocidas pueda saltar a la arena política para defenderlas ante los medios de comunicación y la sociedad. Una sociedad que cuente con una palestra política donde debatir todas las propuestas políticas sin etiquetas excluyentes previas. Una palestra donde competir en igualdad de armas sometiéndose al escrutinio del Pueblo. Una competición de ideas y no de personas. La PPSOE y el muñegote coronado nos brindan exactamente lo contrario. Puedes cambiar las cosas con tú voto. Espero que aproveches 2026 para hacerlo. Feliz Navidad.
