Koldo García Izaguirre, uno de los cuatro de la ‘Banda del Peugeot’, junto a Sánchez, Ábalos y Cerdán, ha roto su silencio en declaraciones a OKDIARIO hablando sin tapujos de la corrupción y los chanchullos que definen el ‘sanchismo’ como una variante extrema del Régimen de la PPSOE que nace en la oscura Transición. Un régimen cada vez más grande y autoritario que amenaza con retener el poder. No obstante, Koldo no deja de ser un correveidile que se niega a inmolarse como otrora ocurriera con los muchachos del GAL de Felipe González.
El bueno de Koldo, imputado por el TS por los delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación y uso de información privilegiada –le piden más de 19 años de cárcel—cuenta ahora como la campaña de las primarias del PSOE que aupó a Sánchez a la secretaria general del partido en mayo de 2017, estuvo trufada de chanchullos empezando por el pitufeo, a través de conocidos e inmigrantes, afiliados o no al partido, con los que ingresaron como contribuciones legales, a razón de 300€ por barba para no superar los límites legales, hasta 1M€, incluyendo los 100.000€ del proxeneta Sabiniano. ¿Qué puedes esperar de quién hace trampas a sus propios correligionarios? Se cumple, una vez más, el dicho de ‘¡cuerpo a tierra que vienen los nuestros!’. No obstante, cuando está en juego el bien común de todos los españoles la cosa ya no tiene tanta gracia. Este escándalo del pitufeo entronca con el post de Leire Díez, de marzo 2024, cuando ‘la fontanera del PSOE’, ahora también encausada, en su despedida como directora de Relaciones Institucionales y Filatelia de Correos, presumió de haber estado al frente del voto postal en las Elecciones Generales que marcaron aquel récord histórico de 2.471.935 votos por correo, doblando los registros anteriores, al convocarse en pleno verano (23.07.23). Correos, por su parte, desmintió inmediatamente su participación en dicho dispositivo.
A mayor abundamiento, dos meses antes, en otros comicios, la Guardia Civil detectó fraudes en el voto por correo en Melilla y Mojácar. La Junta Electoral Central reaccionó ordenando que quienes optasen por el voto por correo en las Generales del 23, tendrían que presentar su DNI al ejercer el voto, aunque la Ley Electoral solo obligue a identificarse cuando se recoge el sobre, no cuando se entrega en la ventanilla de Correos. Todo aquello desembocó en un atasco generalizado del sistema, a pesar de los 21.000 contratos de refuerzo, de la apertura sábados y domingos, y de añadir un día más a esa campaña del voto por correo.
Normal que ahora el foco esté puesto en la seguridad del voto por correo. Muchos se preguntan: ¿Quién controla esos votos? ¿Quién controla los sobres depositados en Correos? ¿Quién garantiza que no sean manipulados? Sánchez, desde luego, no se fiaba y en las primarias puso a Koldo de custodio, momento que Cerdán aprovechó para decirle aquello de “sin que te vea nadie, metes dos papeletas”. Por eso, muchas personas desconfían tanto del voto por correo como del recuento informatizado a través de empresas participadas por el Estado. La verdad es que no existen garantías de neutralidad e imparcialidad, solo la palabra de la PPSOE. ¿A ustedes les basta? Correos es la encargada de custodiar el voto por correo hasta la jornada electoral y entonces lo reparte, justo antes de la apertura de los colegios electorales, entre las más de 60.000 mesas electorales en los 8.131 municipios de España. Esos votos se incorporan a las urnas al cierre de dichos colegios para su recuento junto con los votos presenciales. Correos no da detalles del procedimiento y se limita a decir que se efectúa con las máximas garantías de seguridad, al circular registrados, cerrados y protegidos por el secreto de las comunicaciones postales del 18 CE.
Está claro que es responsabilidad del gobierno actuar con transparencia y garantizar unas elecciones libres y limpias. No puede haber sombra de duda ni en la financiación, ni en voto por correo, ni en el recuento total de los votos. No puede haberla porque en esta falsa democracia de la PPSOE solo te queda tú voto. Si el voto puede ser manipulado, no te quedará nada con que defenderte. No votes a la PPSOE. ¡Hay muchas más opciones!
